A poco más de un mes de un terrible incidente en Añatuya, cuando vecinos del B° Belgrano intervinieron para reducir y maniatar a un sospechoso de abuso, la causa penal experimentó un avance crucial. La jueza de Control y Garantías, Dra. Ana María González Ruiz, dictó la prisión preventiva para el acusado y para su pareja, la madre de una de las víctimas, tras convalidar los argumentos y las pruebas recabadas por el Ministerio Público Fiscal.
La solicitud de la medida fue impulsada por la fiscal Dra. Alejandra Paola Sobrero, quien imputó al hombre por los delitos de abuso sexual simple en perjuicio de una niña de 5 años, y abuso sexual con acceso carnal agravado por la situación de convivencia preexistente en contra de otra menor de la misma edad.
La investigación penal preparatoria se había iniciado a partir de una denuncia radicada el pasado 9 de mayo, fecha en que se desencadenaron los aberrantes hechos en el interior de un domicilio de la mencionada zona residencial.
Según la plataforma fáctica de la fiscalía, el imputado hizo ingresar al sector del baño a la primera de las víctimas, quien se encontraba de visita en el inmueble, para someterla sexualmente. No conforme con ello, el agresor la obligó a ingerir una golosina que contenía una pastilla en su interior y, ante la lógica negativa de la pequeña, procedió a golpearla con extrema violencia. Toda esta grave secuencia delictiva fue presenciada de manera directa por la concubina del agresor sin intervenir en ningún momento para que la agresión cesara.
Asimismo, en el transcurso de las pesquisas judiciales y las cámaras Gesell, las autoridades lograron determinar que el encartado también abusaba de manera sistemática de su propia hijastra, la otra menor conviviente. Durante la audiencia, las defensas de los imputados solicitaron las excarcelaciones. No obstante, la magistrada desestimó los planteos y ordenó que ambos continúen tras las rejas de forma preventiva.