Alrededor de las cuatro de la tarde de ayer, personal de la delegación Santiago del Estero de la Policía Federal realizaba recorridos de prevención por la Ruta Nacional 9, a la altura de la localidad de San Marcos, en la zona norte del departamento Capital.
En esa circunstancia, "sabuesos" de la fuerza de seguridad advirtieron la presencia sospechosa en la banquina de una camioneta Peugeot Partner con tres ocupantes: dos hombres y un niño. Seguidamente, se aproximó un sujeto que se movilizaba en una motocicleta Tornado, de 250 centímetros cúbicos, quien recibió una mochila de uno de los ocupantes del rodado mayor.
La situación provocó que los policías federales entraran en acción. Ante la proximidad de los efectivos, el motociclista trató de darse a la fuga y arrojó la mochila al piso, aunque fue interceptado a los pocos metros. En tanto, los ocupantes de la camioneta no tuvieron reacción ante la inesperada aparición de los investigadores.
Con la presencia de testigos, se realizó la apertura de la mochila que contenía un "ladrillo" y medio de estupefacientes. Los peritos develaron que se trataba de 1,700 kilos de cocaína de máxima pureza que los ocupantes de la camioneta habían entregado al motociclista. En tanto, en el rodado mayor descubrieron 4 millones de pesos en efectivo, que podría ser parte del pago de la citada droga o de algún otro cargamento entregado anteriormente.
La Policía Federal estableció que los ocupantes de la Partner son oriundos de Las Termas de Río Hondo y que el niño tiene seis años y es hijo de uno de ellos. El menor fue entregado a la madre. En tanto, el motociclista se domicilia en la ciudad capital santiagueña.
Los tres narcos quedaron detenidos por infracción a la ley 23.737, por orden del juez federal Nº 2 de Santiago del Estero, Dr. Sebastián Argibay.