Paola Teresita Chius tenía 43 años cuando fue asesinada en agosto del año 2023, cerca de Colonia Dora --Avellaneda--. Por su femicidio, Javier Ricardo Beltrán está siendo juzgado. Una testigo clave brindó detalles del crimen.
Paola fue denunciada como desaparecida el 6 de agosto de ese año. Mientras se procuraba dar con su paradero, el 9 de agosto, el cuerpo de Chius fue hallado en una zona montuosa del paraje Puente Negro, distante a unos 5 kilómetros de Colonia Dora. Paola fue asesinada y descartada en el lugar el mecánico añatuyense, Beltrán.
Ayer, frente al Tribunal de Juicio Oral, presidido por el Dr. Raúl Santucho, declaró como testigo una mujer, identificada como Graciela Valeria Ponce de 27 años, quien, al momento del femicidio de Chius, era "amiga con derechos de Beltrán" y allegada de la víctima, quien le cuidaba su hija.
Ponce indicó que "Chius, expareja del padre de su hijo, se dedicaba al cuidado de la menor mientras ella se encontraba atravesando una crisis depresiva". Mientras que sobre su relación con Beltrán, aseguró que "se veían, la ayudaba económicamente por las necesidades que tenía y que eran `amigos con derecho´".
Tras brindar detalles sobre su relación con la víctima y con el enjuiciado, Ponce indicó que "había llamado por teléfono celular a Beltrán, para pedirle dinero" y que el mecánico, apenas le respondió, confesó que "tenía a Paola desnuda en la camioneta y que la iba a vestir, pero que no sabía dónde la podía dejar".
La testigo aseguró que el femicida, quien escuchaba su relato y asentía con la cabeza su testimonio mientras se frotaba las manos, no le habría brindado la dirección donde se encontraba. Ni mucho menos le habría aportado detalles del crimen. Por lo que luego cortó el contacto.
Ponce habría sido notificada para brindar su testimonio tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Chius, por lo que se sentó frente a la Fiscal Coordinadora de Añatuya, Dra. María Emilia Ganem, y brindó detalles de la comunicación que mantuvo con Beltrán. Posteriormente, el 11 de agosto de ese fatídico año, fue detenido el mecánico.
Además, la testigo aseguró que habría sufrido amenazas de muerte por parte del femicida luego de haberle revelado lo que había sucedido con Chius, por lo que temía por su vida. Beltrán habría usado el celular de su hija para comunicarse con Ponce, donde le habría indicado que "si le contaba algo a la Policía, iba a hacerle lo mismo a su hija". Además, la habría amenazado por mensajes de WhatsApp, con viralizar imágenes de contenido sexual de la testigo. Por lo que la habría sumergido en un miedo atroz contra femicida enjuiciado.