La grave situación procesal que atraviesa una pareja oriunda de Tapso (Choya), que está acusada de haber aplicado crueles castigos y tormentos a dos niños, hijos de la mujer, uno de los cuales fue abusado, se complicó aún más a partir de los dichos de testigos, que confirmaron que los inculpados castigaban sin piedad a los menores, "a los que hacían hambrear", indicaron.
En la mañana de ayer se cumplió otra jornada del juicio que se sustancia en contra de David Damián Díaz, padrastro de los menores, a quien la fiscal Analía Nóblega Rayó acusa por los delitos de lesiones leves calificadas por el vínculo, alevosía y ensañamiento en perjuicio de uno de los niños, y abuso sexual con acceso carnal calificado por el vínculo y la convivencia preexistente en perjuicio del otro menor.
El proceso también se está tramitando en contra de Alejandra Ayelén Acosta, madre de las víctimas, a quien endilga el delito de lesiones leves calificadas por el vínculo, alevosía y ensañamiento, en grado de partícipe necesario y coautora.
Ayer el tribunal que integran los Dres. Luis Eduardo Achával, Alfredo Daniel Pérez Gallardo y Luis Ariel Domínguez, escuchó varios testimonios, entre ellos de vecinos y personal policial que intervino en el caso.
Confirman maltratos
Los vecinos confirmaron que los dos inculpados hacían padecer a los niños crueles castigos, relatando uno de ellos que el padrastro azotó bestialmente a uno de los niños utilizando un cinto de cuero y otros objetos.
Ayer un efectivo de la División Criminalística reconoció el cinto y ropa de los niños que fueron secuestrados durante la investigación.