Una mujer de 47 años, domiciliada en la calle General Paz del barrio Presidente Perón de la ciudad de Pampa de los Guanacos, departamento Copo, comenzó a tener inconvenientes para acceder a la aplicación digital de una conocida tarjeta de crédito, lo que le impedía realizar operaciones comerciales.
Ante la urgencia de encontrar una solución para poder operar, la mujer buscó un número de teléfono en internet y comenzó a llamar, pero no obtuvo respuestas. De acuerdo con la denuncia, extrajo otro número telefónico que tenía el logo de la tarjeta de crédito de la que es cliente. Este tenía características de la provincia de Córdoba y envió varios mensajes de texto para plantear el problema que la aquejaba.
En consecuencia, momentos después la llamó un sujeto, se presentó como operador de la citada firma crediticia y le dijo que estaba dispuesto a solucionarle cualquier problema. La vecina de Pampa de los Guanacos le contó el inconveniente que tenía con la aplicación y, posteriormente, el sujeto le solicitó información personal y de la tarjeta de crédito. En este sentido, le dijo que necesitaba de todos estos datos para "renovarle" la aplicación para que pueda usarla a través de su teléfono sin problemas. La mujer no objetó ninguno de los pedidos porque el "operador" le había brindado "confianza".
Asimismo, el sujeto le preguntó si tenía otra tarjeta de crédito y le hizo cambiar el correo electrónico. Posteriormente, le dijo que ya le iban a solucionar el problema y cortó la llamada.
Horas después comprobó que habían concretado movimientos en su cuenta que desconocía. Habían transferido a una cuenta desconocida la suma de 100 mil pesos.
Tras insistencia, pudo comunicarse con una asistente real de la tarjeta de crédito, quien le informó que había sido estafada y que realizara la denuncia, la que finalmente concretó en la Comisaría Comunitaria Nº 43.
El fiscal Santiago Bridoux ordenó que se diera intervención al Departamento de Delitos Económicos.