Un residente de la calle Belén en el barrio 17 de Octubre en la ciudad de La Banda, que es miembro de una iglesia evangélica, tiene un proyecto en mente para establecer en su hogar un comedor para personas de bajos recursos económicos que necesiten una ración de comida, como medida para aliviar la crisis que enfrenta el país y que afecta de manera desproporcionada a los más necesitados.
No se queda de brazos cruzados mientras busca concretar su plan. Hace un par de días, invitó a dos jóvenes sin hogar a comer en su casa. El señor, de apellido Capilla y de 56 años, que vive solo, les ofreció lo mejor que tenía en ese momento. Los invitados se retiraron después de la comida.
Posteriormente, se encontró con una desagradable sorpresa. Mientras estaba fuera durante unas horas, unos intrusos habían ingresado a su casa para robar. Los ladrones se llevaron cinco focos "galponeros", una caja de herramientas, alicates, un martillo, una sierra de calar y varias prendas de vestir, incluyendo seis camisetas, una polera, tres jeans, dos pantalones de grafa, dos camisas y una campera. También se llevaron dos mantas, dos pavas eléctricas de aluminio, dos cortinas de baño y un juego de toallas.
Capilla investigó en su vecindario y descubrió que uno de los invitados a la comida estaba ofreciendo en venta artículos similares a los que le habían robado. La denuncia se presentó en la Comisaría Nº 15.