Una niña de 11 años, domiciliada en la ciudad de Forres, departamento Robles, suele jugar con una amiga de la misma edad, cada vez que esta visita a su padre (separado de la madre de la menor), quien reside solo en inmediaciones de su casa.
De acuerdo con la denuncia, en los últimos días, el hombre envió un mensaje de texto al celular de la abuela de la menor, que también es utilizado por la niña, para preguntarle si le podía hacer el favor de realizarle unas compras. La menor respondió positivamente y el padre de su amiga la convocó a su domicilio. La hizo ingresar al interior de la casa y le nombró los artículos que debía comprarle.
La menor se trasladó hasta el comercio y regresó con los artículos encomendados. El dueño de casa la hizo ingresar nuevamente al interior de la vivienda, donde la menor dejó los productos y le entregó el vuelto. Seguidamente, el sujeto inició una conversación con la niña y le hizo ver en el celular un video pornográfico, mientras le preguntaba si aún era virgen. El presunto depravado no quedó conforme y la manoseó en sus partes íntimas, tras lo cual le dio mil pesos de propina. El aberrante hecho provocó que la niña le dijera que se iba a realizar una compra con el dinero que le había dado y se retiró con crisis de nervios.
La menor no le contó a su madre por temor "a que se enojara". No obstante, le relató lo sucedido a través de mensajes de texto a uno de sus amiguitos, quien le aconsejó que le contara a su madre.
Sin embargo, la hermana de la menor, revisando el celular de su abuela, leyó los mensajes que la víctima le había enviado a su amigo y le contó a su madre. La mujer entabló una charla con su hija de 11 años, quien le confirmó todo lo sucedido.
La progenitora se trasladó hasta la Comisaría Comunitaria Nº 52 y realizó la denuncia por el delito de abuso sexual simple. Las autoridades de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual de Banda y Robles ordenaron que se concretara una serie de medidas procesales para avanzar en la investigación.