Una vecina de 45 años de la localidad de Garza, departamento Sarmiento, se trasladó hasta un paraje de la zona rural donde tiene un corral y se dedica a la cría y venta de animales caprinos para solventar la economía familiar. Era el sábado 27 de diciembre último y la mujer le había encomendado a su hijo mayor que cuidara de su hermana de 12 años mientras ella estaba vigilando los animales durante el fin de semana, especialmente por los casos de abigeato que se habían registrado en la zona.
De acuerdo con la denuncia y la investigación policial y judicial, en horas de la tarde de aquel día, el joven había recibido en su casa a un amigo con el que comenzó a ingerir bebidas alcohólicas. Durante ese período, la menor se había dedicado a los quehaceres domésticos hasta que llegó la noche y decidió dirigirse a su dormitorio, donde estuvo mirando videos en redes sociales.
Mientras tanto, los amigos bebieron copiosamente en medio de una larga charla amenizada con música, lo que provocó que el joven dueño de casa se durmiera en la mesa.
La situación habría sido aprovechada por el visitante, quien advirtió que había quedado solo con la menor, mientras su amigo descansaba profundamente. El sujeto se trasladó hasta la habitación de la adolescente, quien estaba recostada en la cama manipulando el teléfono celular. La menor no pudo reaccionar ante la sorpresiva acción. La menor contó que el intruso se arrojó sobre su cuerpo y, aunque ella le pidió ayuda a su hermano a los gritos, este no la escuchó. La víctima forcejeó con el depravado, pero este utilizó la fuerza para inmovilizarla y abusarla sexualmente.
Tras saciar sus bajos instintos, el depravado se dio a la fuga y la menor quedó llorando en su habitación. Seguidamente despertó a su hermano, pero no pudo contarle lo sucedido, tenía vergüenza.
Sin embargo, ayer, preocupada por un atraso en el período menstrual, la menor le contó lo sufrido a su madre. La mujer contuvo emocionalmente a su hija y realizó la denuncia por abuso sexual con acceso carnal en contra del amigo de su hijo. Las autoridades de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual ordenaron diversas medidas procesales. En este sentido, se ordenó que la adolescente fuera examinada por el médico forense y se entrevistara con una profesional del gabinete psicológico para conocer detalles del aberrante hecho.