Desde su casa, un jubilado descubrió a través de dos correos electrónicos recibidos en su celular, que le habían sustraído la cantidad de 2.500.000 pesos de su cuenta bancaria. Inmediatamente radicó la denuncia penal.
El perjudicado, de 72 años y residente del casco céntrico de la Capital, presentó la denuncia en la Comisaría Comunitaria Nº 1, con la intervención de la Unidad Fiscal de la Circunscripción Capital.
El afectado informó a la Policía que estaba descansando en su casa cuando recibió una notificación en su correo electrónico. Al abrirlo, encontró dos mensajes enviados desde la entidad bancaria de la cual es cliente y decidió abrirlos inmediatamente.
El primer correo le informaba de una transferencia realizada desde su home banking a otra entidad bancaria, a nombre de un usuario desconocido para él, por una suma de 1.400.000 pesos.
Acto seguido, al abrir la siguiente notificación, descubrió que habían realizado otra transferencia por la cantidad de 1.100.000 pesos. El beneficiario era el mismo usuario desconocido. Al revisar su cuenta personal, el perjudicado se percató de que faltaban exactamente 2.500.000 pesos.
La víctima, que había ahorrado este dinero para cubrir gastos personales, acudió a la sede policial, donde radicó la denuncia penal por el presunto delito de estafa, proporcionando los comprobantes de las transferencias realizadas.
Ante esta situación, la Fiscalía a cargo de la Dra. Luciana Jacabo, ordenó la intervención del personal de la División Delitos Económicos, con el fin de identificar al titular de la cuenta bancaria a la que se había transferido el dinero.
Por su parte, por disposición judicial los uniformados iniciaron las pesquisas pertinentes para esclarecer el hecho.