Una menor de 12 años y un adolescente de 16 se conocieron en una escuela de fútbol de la zona sur capitalina y comenzaron una relación sentimental. Al cabo de un tiempo, la menor le contó al jovencito que era abusada sexualmente por su padrastro y que le había contado a su madre, que los manoseos habían comenzado hace dos años, pero ella no hizo nada.
La víctima le manifestó que el último hecho sucedió recientemente. El sospechoso buscó a la menor de la casa del profesor de fútbol, donde se habían reunido todos los alumnos para compartir una merienda. Durante el trayecto a casa en el auto, el sujeto comenzó con un nuevo ataque, por lo que la víctima comenzó a filmar. En el video el sujeto le habría preguntado: “¿Puedo tocarte?”. El sujeto insistió en otro video: “Aunque sea un ratito”. La menor le contó al adolescente que luego de cruzar el puente de la avenida Lugones, el sujeto la manoseó en sus partes íntimas. La víctima trató de apartar la mano del depravado, pero el sospechoso utilizó la fuerza para doblarle el brazo.
El adolescente le contó a su hermana todo lo que le había relatado la menor, tras lo cual la joven decidió realizar la denuncia en la Comisaría de la Mujer y la Familia para que se investigara el hecho.