Los habitantes del barrio Cooperativa II de la ciudad de Quimilí, departamento Moreno, sabían de la venta de drogas, especialmente porque los "dealers" ya no se ocultaban, y decidieron alertar a la Policía para restablecer el orden y la seguridad que se había perdido con el ir y venir de gente de otros sectores. La investigación del personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas se inició hace varias semanas. Los seguimientos y las vigilancias discretas determinaron que la venta al menudeo de cocaína y marihuana se realizaba las 24 horas del día y estaban involucrados tres integrantes de una familia, que era liderada por una mujer de 40 años, de apellido Díaz.
Las evidencias reunidas durante la investigación fueron presentadas por la Dra. Virginia Ledesma, representante de la Unidad Fiscal de Lucha contra el Narcomenudeo, ante el juez de Control y Garantías, Dr. Gastón Merino.
Los uniformados allanaron anteayer a la tarde el domicilio de los sospechosos y detuvieron a la mujer y a su hijo, de 20 años, de apellido Medlle. Secuestraron 138 gramos de cocaína, 1,755 kilos de marihuana, 3 balanzas de precisión, $ 680 mil en efectivo, 3 armas de fuego (una pistola 11.25 mm y dos revólveres calibre 22), 12 cartuchos de diferentes calibres y 8 celulares de alta gama.
El concubino de la líder de la banda, de apellido Pereyra (33), no estaba en la casa y las averiguaciones determinaron que se encontraba en un hospedaje céntrico. Los investigadores se presentaron en el alquiler de habitaciones y detuvieron al sospechoso, ocasión en la que le secuestraron cocaína y marihuana fraccionada para la venta al menudeo.