Una joven de 27 años, domiciliada en la ciudad de Beltrán, departamento Robles, mantiene una relación sentimental con un hombre desde hace siete años y hace dos decidieron convivir.
De acuerdo con la denuncia y las averiguaciones policiales, la mujer se encontraba duchándose cuando su pareja ingresó al baño y le dijo que quería mantener relaciones sexuales. La joven se negó y el sujeto le manifestó que se estaba higienizando para otro hombre, tras lo cual le hizo una escena de celos en el sanitario. El hombre insistió, ejerció fuerza con sus manos en el cuello de la mujer y finalmente la forzó a tener sexo en el lugar, a pesar de que ella no quería.
Horas después, mientras estaban en la cama, el sujeto volvió a acusarla de una infidelidad cada vez que salía para trabajar como niñera, la agarró nuevamente del cuello hasta casi desmayarla y le exigió tener un contacto íntimo. La mujer se negó y volvió a someterla por la fuerza. No era la primera vez que la agarraba del cuello o de los pelos durante relaciones sexuales, especialmente cuando ella no manifestaba interés ante la propuesta de su concubino. En este sentido, la mujer expuso que en otras ocasiones le manifestó a su pareja que no fuera bruto durante el contacto íntimo, aunque siempre le decía que ella se estaba cuidando para el otro hombre.
Asimismo, cada vez que ella debía salir para cumplir con su trabajo, él la obligaba a que le realizara sexo oral, mientras ella se negaba. Como siempre, ante su negativa, el sujeto la acusaba de serle infiel. "De aquí no te vas a ir viva, si no te voy a ir a buscar", le habría manifestado el individuo al advertir el descontento de la mujer ante sus actitudes violentas.
El último incidente provocó que la mujer realizara la denuncia por lesiones y amenazas en la Comisaría Nº 46 y se diera intervención a la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual de Banda y Robles. Posteriormente, abandonó la casa que compartía con su pareja y dijo que teme por su integridad física.
Las autoridades ordenaron que se concretaran medidas para salvaguardar la integridad física y psicológica de la denunciante, y un informe socioambiental.