La denunciante, Marcela Elina Sosa, explicó que en su domicilio funciona la escuela de fútbol infantil “2 de Abril”, destinada a niños de 5 a 12 años, cuyo predio se encuentra cercado con tapia y redes para evitar conflictos con los vecinos. Según relató, el pasado 2 de septiembre, alrededor de las 11:30, al regresar a su vivienda encontró la red lindera con la casa del acusado prendida fuego.
Al intentar dialogar con su vecino, Antonio Ordóñez, este habría respondido “fue sin querer” y se negó a colaborar, retirándose luego a su domicilio. Minutos después, un menor identificado como Santiago Chávez, hijo de otra residente, habría arrojado una botella de vidrio contra la denunciante mientras le gritaba: “dejen que se queme eso”.
La mujer indicó que logró sofocar las llamas por sus propios medios, aunque perdió unos cinco metros de red. Además, señaló que el denunciado ocupa un terreno baldío contiguo, lo cual agrava la situación de convivencia.
La causa quedó radicada en sede policial y será investigada por la Justicia bajo la carátula de daños y posibles agresiones.