Vecinos del barrio Segunda Ampliación Borges manifestaron su malestar por la aparición reiterada de supuestos rituales de brujería en distintos puntos del sector. El hecho más reciente se registró en la intersección de las calles Sara Díaz de Raed (N°11) y Antonio de la Cruz Palomino (N°122), donde los residentes hallaron restos de gallinas muertas y elementos que serían parte de una ofrenda.
Según relataron, el olor nauseabundo se torna insoportable, especialmente en los días de calor, y preocupa además la presencia de perros callejeros que se alimentan de estos restos, lo que representa un riesgo sanitario para los animales y los vecinos.