Personal policial de la Sección Robos y Hurtos inició averiguaciones para esclarecer un hecho delictivo ocurrido en un gimnasio de la zona céntrica capitalina.
La denuncia fue realizada por el propietario del local ubicado en calle Olaechea, entre Mitre y Urquiza. El hombre de 42 años expuso ante los investigadores que cerró las puertas del gimnasio alrededor de las 18.30 de anteayer, sin ninguna novedad.
Sin embargo, ayer a las diez de la mañana, recibió un llamado telefónico de un vecino del local, quien le informó que la puerta de ingreso se encontraba abierta.
El damnificado se trasladó y comprobó que habían violentado tres candados del acceso. Realizó un relevamiento de los bienes y estableció que habían sustraído dos parlantes, una notebook, una bicicleta rodado 29, diez pelotas de fútbol, una pava eléctrica y diez botellas de bebida energizante. La fiscal Celia Mussi ordenó que se realizara un relevamiento de cámaras de seguridad.