Con la mano abierta, para no dejar huellas, un sujeto que salió en libertad tras estar detenido por violencia doméstica agredió a su expareja. Le propinó una paliza y nuevamente, terminó tras las rejas.
El hecho fue denunciado por la damnificada residente en la ciudad de Frías –departamento Choya– en la Comisaría Tercera de la Mujer y la Familia, con intervención de la Fiscalía de Choya y Guasayán.
El sujeto había sido detenido anteriormente por una denuncia de la damnificada en su contra. Ante los uniformados, la víctima indicó que había sido amenazada de muerte y agredida físicamente por su expareja, con quien convivió durante trece años. El sujeto fue arrestado y, posteriormente, fue excarcelado bajo un régimen de conducta. No debía acercarse a la mujer; ni tener contacto con ella. Además, la Justicia le impuso un régimen de conducta que debía cumplir.
Pero en libertad, se presentó en la casa de la denunciante para "hablar con ella". Pero comenzó a amenazarla de muerte. Para luego insultarla con palabras obscenas. Posteriormente, el agresor comenzó a propinarle golpes a mano abierta en la cabeza, rostro y cuerpo. La mujer sufrió una contusión, por lo que fue hospitalizada. Luego, lo denunció penalmente por lesiones y amenazas.
Por lo que la Fiscalía dispuso la detención del agresor. Ayer, en una audiencia realizada en el Centro Judicial de Frías, la jueza de Control y Garantías de Choya y Guasayán, Dra. Roxana Cejas Ramírez, dispuso que el sujeto permaneciera detenido por el delito de lesiones leves y amenazas contra su expareja y desobediencia judicial.
Mientras que la Justicia continúa con las pesquisas pertinentes sobre los pormenores del hecho denunciado. La damnificada, por disposición judicial, comenzó a recibir la asistencia psicológica correspondiente para afrontar la situación traumática que le tocó vivir. Mientras el sujeto será sometido a diversos tratamientos psicológicos y de conducta por orden de la Fiscalía.