Un comerciante de 48 años de la ciudad de La Banda conoció circunstancialmente a una joven en la vía pública y entablaron una conversación. Era el sábado último alrededor de las 20.30 y la charla se tornó amena. Las risas se multiplicaron y el hombre decidió invitarla a cenar. La agradable mujer y de buen físico aceptó, aunque el encuentro no sería en ningún local gastronómico, sino en la casa del comerciante, ubicada en el barrio Tabla Redonda de la vecina ciudad.
La cena fue romántica y las miradas que cruzaron hacían presagiar que estaban frente al inicio de una relación sentimental. Tras la comida y las copas de más, comenzaron los mimos y ambos terminaron entre las sábanas de la cama durante la madrugada del domingo.
El cansancio de la jornada laboral, la falta de sueño, el consumo de bebidas alcohólicas y el encuentro íntimo hicieron mella en el físico del dueño de casa, quien se durmió.
El hombre se despertó a las diez de la mañana del domingo, pero la visitante no estaba en la cama. Se levantó y la buscó por distintas dependencias de la propiedad, aunque no la encontró. Finalmente, advirtió que el portón de ingreso estaba abierto y que la mujer se había retirado sin decir adiós.
No obstante, posteriormente comprobó que la visitante le había sustraído varios bienes, entre ellos un taladro, un atornillador eléctrico, una amoladora, un juego de llaves, un juego de llaves tubo, un criquet, prendas de vestir, una tarjeta de crédito y hasta dos pares de guantes de kick boxing.
El damnificado realizó la denuncia ayer en la Comisaría Nº 12 y se dio intervención a la fiscal María Teresa Montes. Expuso que no tiene la identidad de la "viuda negra"; solo llegó a saber que sería conocida como "Mayi". La funcionaria judicial ordenó que personal de la Sección Robo y Hurto realizara averiguaciones para identificar a la sospechosa y solicitaran colaboración a Alerta Banda para analizar imágenes de cámaras de seguridad para determinar si recibió ayuda de otras personas.