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Política

A la par de los gobernadores, los intendentes se unen para exigir una reunión con Milei y reclamar fondos

La quita de subsidios al transporte dinamitó el diálogo con el Gobierno nacional, pero los mandatarios provinciales buscan reconstruirlo. La convivencia obligada y recursos que no alcanzan.

Tras el fracaso de la Ley Ómnibus en el Congreso, el presidente Javier Milei anunció recortes en los subsidios al transporte en el interior del país y redujo las transferencias a las provincias. Esto terminó dinamitando los puentes de diálogo con los gobernadores aliados, a quienes responsabilizó por el resultado en la Cámara de Diputados.

Así, la negociación por los recursos que se había puesto sobre la mesa durante las últimas semanas, quedó en el eje de la pelea que, en las últimas horas, sumó a los intendentes de todo el país, que se manifestaron en “alarma” y con “extrema preocupación”, y reclamaron “una reunión urgente”.

“Hoy, las jurisdicciones provinciales y municipales están siendo atacadas de forma inescrupulosa, generando un impacto sin precedentes en la vida de cada ciudadano argentino”, planteó la Federación Argentina de Municipios (FAM), liderada por el intendente kirchnerista de La Matanza, Fernando Espinoza.

La postura va en línea con la movida que inició el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, de crear mesas multisectoriales de la mano de los intendentes peronistas de la provincia, en las que se analiza el contexto económico, pero fundamentalmente político del país, y se prepara una especie de resistencia al plan “motosierra” de Milei.

 

Intendentes en alerta

La pelea con Milei empezó con los gobernadores, pero a medida que se empieza a sentir la poda de recursos, sumó a los intendentes. “Llamamos a la reflexión al gobierno nacional, y le pedimos soluciones urgentes para nuestras vecinas y vecinos”, es el título del comunicado que dio a conocer la FAM.

En el escrito, los intendentes expresaron “con alarma y extrema preocupación el camino anti federal y extorsivo que ha tomado el gobierno nacional”. “Argentina vive una dramática situación socioeconómica que día a día se agrava por las medidas que lleva adelante el presidente de la Nación y su ministro plenipotenciario de Economía”, agregó.

Los jefes comunales saben que son la primera barrera de contención social y que La Libertad Avanza no tiene representatividad propia en ningún municipio, por lo que los peronistas salen a jugar fuerte y presionan incluso a quienes llegaron al gobierno municipal bajo otros signos políticos.

“Ante el panorama inminente de mayor pobreza y altísima inflación, nos vemos en la obligación de alertar y exigir a las autoridades nacionales que tomen medidas urgentes para frenar la catástrofe que se avecina. Ante todo se deben respetar la Constitución Nacional, la división de poderes y el federalismo”, advirtieron.

 

Cuál es el plante “urgente” de los municipios

El planteo se basa en “cinco ejes prioritarios y urgentes” a resolver: alimentos, transporte, educación, salud y obra pública, todos los que Milei tiene en la lista del ajuste.

Según denunciaron, “el gobierno nacional no envía alimentos a los comedores comunitarios desde que asumió la presidencia Milei” y que en ese período “la demanda en comedores y merenderos aumentó en un 30%, como consecuencia del aumento en el precio de la comida y la caída en los ingresos de la clase media y los sectores populares”, que está siendo abastecida entonces por los municipios.

En cuanto al transporte, advirtieron que el recorte de transferencias a las provincias termina por “mutilar los servicios de transporte municipales que desaparecerán” y que para la educación significará que miles de familias se vuelquen a la educación pública “donde no existen disponibilidad de vacantes suficientes” y muchos chicos “podrían correr el riesgo de perder el año”.

En el ámbito de la salud, los intendentes plantearon que “la gente que se ‘cae’ de las prepagas va directo al sistema de salud pública” y pusieron en duda que el sistema público esté en condiciones de absorber la creciente demanda, y en la obra pública dijeron que las más de 2400 que había en ejecución en todo el país “están paralizadas, lo que implicó miles de despidos, y las pequeñas y medianas empresas están quebrando”.

Mientras los jefes comunales esperan ser convocados por el equipo de Mieli, bajo advertencia sobre la contención social, los gobernadores de Juntos por el Cambio -que mantienen un diálogo permanente- se preparan para una nueva reunión en la que podrían definir una estrategia conjunta para intentar reconstruir el diálogo con el Gobierno nacional o darlo por terminado y hacer valer el peso propio, una vez más.

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