La doctora Ana Fustiñana, jefa de Clínica del Hospital Garrahan, encendió las alarmas sobre la delicada situación que atraviesa el centro de salud pediátrico más importante de Argentina. En una entrevista para el ciclo Actualidad Política de Radio LV11, la médica advirtió que el hospital vive “el momento más difícil” en sus 21 años de carrera dentro de la institución.
Según Fustiñana, en los últimos meses se profundizó una crisis marcada por la pérdida de más del 50% del poder adquisitivo de los trabajadores, la falta de incentivos salariales y la fuga constante de profesionales altamente capacitados. “Formar a un médico en nuestra institución lleva, como mínimo, siete u ocho años de universidad más estudios de especialización. En mi caso, fueron 13 o 14 años de formación. Hoy, profesionales con esa trayectoria se están yendo”, lamentó.
La médica explicó que el Garrahan, que depende en un 80% de financiamiento nacional y en un 20% de la Ciudad de Buenos Aires, atiende pacientes de todo el país. Sin embargo, las condiciones económicas y laborales actuales están deteriorando los equipos multidisciplinarios y afectando la calidad de atención.
Uno de los puntos más preocupantes es el impacto de recientes cambios en las residencias nacionales. La nueva reglamentación, implementada hace apenas dos meses, redujo el límite de años para realizar una residencia a siete. Esto, sumado a que las becas nacionales son las peor remuneradas del país, provocó que la mitad de los cargos de residencias posbásicas quedaran vacantes en áreas críticas como cardiología, nefrología y nutrición infantil. “Es algo que nunca pasó en la historia. Sin nuevos profesionales, ¿quién nos va a reemplazar cuando nos jubilemos?”, advirtió.
En cuanto a los salarios, la doctora denunció que una hora de guardia de un pediatra en el Garrahan se paga 6.000 pesos, mientras que en el sector privado se triplica ese valor. “Así es muy difícil que la gente permanezca en nuestra institución”, remarcó.
“Esperamos que todos los senadores, de todas las provincias, voten a favor. El Garrahan es un hospital emblema no solo del país, sino de Latinoamérica. Es eficiente, forma pediatras para todo el país y necesita ser protegido”, concluyó Fustiñana.