El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, presentó su última declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción y reveló un notable incremento en su patrimonio personal, que supera los $18 mil millones, lo que representa un aumento de casi el 50% con respecto al año anterior.
Según el documento presentado el 14 de julio, al cierre del año 2023 Cúneo Libarona declaró un patrimonio de $18.089 millones, equivalente a US$17 millones al tipo de cambio oficial, o US$14,9 millones al paralelo. En comparación, en su primera declaración como funcionario había informado una fortuna de $12.242 millones, lo que marca una suba del 47% en pesos. En términos de dólares, el aumento varía entre un 18% y un 25%, según la cotización utilizada.
Una fortuna diversificada entre Argentina y el exterior
El ministro declaró 29 propiedades entre Argentina y el exterior. En la Ciudad de Buenos Aires posee 14 departamentos, 9 departamentos con cochera y un inmueble clasificado como “otro”. También informó tener un departamento en Vicente López, una casa en Villa de Mayo y un inmueble en Junín de los Andes, Neuquén. En el extranjero, posee una propiedad en Miami y una casa en Punta del Este, Uruguay.
A esto se suma una camioneta Honda CRV modelo 2016, más de $150 millones en títulos y bonos públicos y $15 millones invertidos en un fideicomiso destinado a desarrollos inmobiliarios.
En cuanto a sus ahorros y cuentas bancarias, declaró $22,9 millones en pesos, distribuidos entre cuentas corrientes, efectivo y plazos fijos. El dato más significativo es que la mayor parte de su fortuna está en el exterior: US$6,5 millones en Suiza, US$4,5 millones en Estados Unidos, US$2,3 millones en Puerto Rico y US$258 mil en Uruguay, totalizando casi US$14 millones fuera del país.
Valor fiscal vs. valor real
Es importante señalar que, como establece la Ley 26.857, los inmuebles y vehículos en estas declaraciones juradas se consignan según su valor fiscal, es decir, el valor que utiliza el Estado para el cálculo de impuestos, que suele estar muy por debajo del valor de mercado. Por ello, el patrimonio real de los funcionarios públicos puede ser significativamente mayor al informado oficialmente.
Con información de Chequeado.com