A horas de celebrarse el Día de San Cayetano, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió un extenso comunicado dirigido al Gobierno nacional, reclamando que la preservación del empleo y las fuentes laborales sea considerada “una prioridad indeclinable” en cualquier plan económico.
La Iglesia advirtió que “ninguna medida puede considerarse exitosa si implica que los trabajadores pierdan su empleo o vivan con angustia e incertidumbre sobre su futuro” y subrayó que, en el actual contexto económico, es necesario valorar todas las formas de trabajo, desde el empleo formal hasta las changas, pasando por emprendimientos familiares, economía popular y reciclado.
“Toda actividad que, con esfuerzo, lleva dignamente el pan a la mesa merece ser reconocida, acompañada y protegida”, expresó la CEA.
Un mensaje en un contexto sensible
Este 7 de agosto, miles de fieles en todo el país se acercarán a santuarios y parroquias para honrar al patrono del Pan, la Paz y el Trabajo. La Iglesia recordó que esta fecha es un momento para escuchar el clamor de quienes ven en el trabajo una vía para sostener a sus familias y contribuir al bien común.
El documento advierte que la falta de empleo hiere la dignidad de las personas y puede generar desaliento, aislamiento y pérdida de sentido. En ese marco, los obispos argentinos insistieron en que los programas económicos deben priorizar el resguardo de los puestos de trabajo.
Finalmente, la Conferencia Episcopal pidió la intercesión de San Cayetano “para que no falte el trabajo digno en nuestros hogares” y para que quienes hoy están desocupados o en condiciones precarias “encuentren nuevas oportunidades que les devuelvan la esperanza”.