El exministro de Producción, José Ignacio "Vasco" de Mendiguren, confirmó que iniciará una demanda judicial contra el presidente Javier Milei, luego de que el mandatario lo insultara públicamente durante una reciente entrevista en la Exposición Rural.
En diálogo con Cadena 3 Rosario, el dirigente industrial rechazó tajantemente las acusaciones y explicó el motivo de su accionar legal. "No por mí, sino porque un país no puede acostumbrarse a que su máxima autoridad diga cualquier cosa de cualquier persona", sostuvo, y remarcó que a lo largo de su carrera nunca tuvo "ni una sola causa ni un solo proceso".
Para De Mendiguren, las agresiones del Presidente responden a una clara estrategia de distracción política: "Cuando pierde la centralidad hace estas cosas para que hablemos de eso y no del fondo de los problemas. Lo hizo con Lula, con el Papa, con periodistas y empresarios".
La crisis de 2002 y el dardo a Cavallo
El exministro rechazó la versión de Milei sobre su participación en la salida de la convertibilidad y aprovechó para defender la gestión de Eduardo Duhalde. "La convertibilidad no la sacó nadie, explotó sola. Recibimos un país con el peor default de la historia, saqueos y muertos. Cuando nos fuimos dejamos una economía creciendo al 7%, con superávit y sin denuncias de corrupción", afirmó.
Al recordar la polémica pesificación de los depósitos, admitió que la promesa de Duhalde ("el que depositó dólares recibirá dólares") fue un error, pero cargó toda la responsabilidad de la crisis sobre los hombros del exministro de Economía de Fernando de la Rúa.
"El que tendría que estar preso es Cavallo", disparó sin filtros. "Había 57 mil millones de 'argendólares' respaldados por apenas 8 mil millones de reservas. Nunca explicó cómo pensaba sostener ese sistema", cuestionó.
Críticas al kirchnerismo y advertencia sobre el plan de Milei
En su análisis de la historia económica reciente, De Mendiguren también ensayó una autocrítica sobre el kirchnerismo, diferenciando la primera etapa de Néstor Kirchner de los años posteriores, donde lamentó que "se perdió el equilibrio fiscal, apareció una inflación del 30% y se rompió el INDEC".
Respecto al rumbo económico actual que lleva adelante el gobierno libertario, reconoció que comparte el objetivo de bajar la inflación, pero rechazó de lleno los métodos utilizados:
- La recesión: "Nosotros bajamos la inflación creciendo. Hoy se logra con deuda y postergando gastos, como la obra pública".
- El atraso cambiario: Cuestionó que el esquema actual favorece únicamente las importaciones y asfixia a la industria nacional.
- El cepo encubierto: "Cuando veranear en Santa Teresita es más caro que Miami, cuando hay filas para ir a comprar a Chile y el país se vuelve barato para importar y caro para exportar, hay que desconfiar", advirtió.