El diputado opositor Juan Grabois salió al cruce de las declaraciones de la senadora oficialista Patricia Bullrich, quien horas antes había planteado en Twitter que “si los grupos que se autoproclaman mapuches son responsables de estos incendios, las van a pagar como terroristas”. La ex ministra de Seguridad agregó: “La Resistencia Ancestral Mapuche está declarada organización terrorista por sus antecedentes en incendios provocados, violencia y catástrofes ecológicas”, generando una fuerte repercusión y la inmediata respuesta del dirigente social.
A través de sus redes, Grabois calificó las afirmaciones de Bullrich como una cortina de humo para encubrir la inoperancia del gobierno frente a los incendios. “Destruyeron el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, boludean mientras se incendia la Patagonia y hambrean a los brigadistas”, denunció, destacando la falta de recursos y coordinación oficial para combatir los focos de fuego.
El dirigente también cuestionó la persecución hacia miembros de comunidades mapuches: “Mientras tanto, la ´montonera asesina´ (Milei Dixit) sale sin una sola prueba, cosa que aclaró el propio fiscal general de Chubut, a cazar hermanos mapuches —muchos de los cuales son brigadistas y ninguno es terrorista— en vez de mandar los enormes recursos que dispone para combatir el fuego”, afirmó.
El debate se da en un contexto de emergencia ambiental en la Patagonia, donde el fuego afecta a comunidades, ecosistemas y bienes culturales. La controversia refleja el choque entre la politización de los hechos, las acusaciones hacia grupos mapuches y el reclamo por una gestión más efectiva de la crisis.
Analistas sostienen que, mientras la acusación de Bullrich busca marcar un perfil de dureza frente a supuestos responsables, la respuesta de Grabois intenta poner el foco en la protección de brigadistas y la transparencia en la utilización de recursos para combatir el fuego, generando un debate que combina política, seguridad y crisis ambiental.