El sector metalúrgico argentino registró en diciembre una caída del 7,1% interanual, consolidando 2025 como su peor año desde los meses más críticos de la pandemia. La utilización de la capacidad instalada se desplomó al 44%, un nivel alarmante que recuerda a los bloqueos y paradas de producción de 2020.
El balance anual confirmó la tendencia negativa: el sector retrocedió 0,9% en todo 2025, sin señales de recuperación tras el derrumbe del 12,1% de 2024. Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) señalaron que la combinación de apertura importadora acelerada y caída del consumo interno impacta directamente sobre el empleo, con suspensiones y despidos que se multiplican en varias empresas.
“Es indispensable una política industrial integral que reactive la producción y proteja el empleo”, alertaron desde la entidad.