Política Escalada tras los disturbios en el Congreso
Milei y su gabinete cargan contra los manifestantes: “Son delincuentes”
Milei, Santilli y Bullrich apuntaron contra los manifestantes que protagonizaron incidentes durante la protesta contra la reforma laboral y defendieron el accionar oficial.
El Gobierno nacional redobló la apuesta tras los incidentes registrados en las inmediaciones del Congreso durante la protesta contra la reforma laboral y calificó a los manifestantes como “delincuentes organizados”.
Desde sus redes sociales, el presidente Javier Milei lanzó un mensaje directo: “A los catadores de modales y formas habría que recordarles que del otro lado tenemos esto... Campeones de plumas cobardes ya que frente al mal callan y al que da la pelea, si no usa sus formitas fracasadas, pegan”.
En la misma línea, el ministro del Interior, Diego Santilli, fue aún más categórico: “Estos no son defensores de los trabajadores, son delincuentes organizados. Esto es lo que se termina en la Argentina, el apriete a los laburantes y el choreo de la industria del juicio”, expresó.
Por su parte, la jefa del bloque de senadores libertarios, Patricia Bullrich, sostuvo que “el único idioma que conocen es la violencia y las caras tapadas, porque con los votos no les alcanza”. Y agregó: “La excusa es la protesta; el objetivo, el desorden. Debatan y ‘ganen’ en el Congreso. En la calle, la ley y el orden se respetan”.
Los incidentes se produjeron mientras en el Senado se debatía el proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo, rechazado por el peronismo y por centrales sindicales como la CGT y las dos CTA. En el exterior, organizaciones de izquierda que acompañaban el reclamo de jubilados derribaron el vallado dispuesto por las fuerzas de seguridad, lo que derivó en enfrentamientos y un fuerte operativo policial.
Desde el Ejecutivo aseguran que no se trató de una manifestación pacífica sino de una acción coordinada para generar caos. La oposición, en cambio, denuncia represión y cuestiona el uso de la fuerza.
El cruce profundiza la grieta en un debate que ya venía cargado de tensión política y social, y que promete seguir escalando en las próximas horas.