El mes de febrero arrancará con un nuevo golpe al bolsillo de los conductores. El Gobierno nacional oficializó este viernes la actualización de los impuestos a los combustibles, una medida que presionará sobre los precios de venta al público en todas las estaciones de servicio del país. La decisión quedó plasmada en el Decreto 74/2026, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro Luis Caputo.
Se trata de una actualización de los montos fijos del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), que se ajustan trimestralmente según la inflación (IPC) pero que el Ejecutivo venía difiriendo para "contener el impacto" en la inflación general.
Los números del aumento
Según la normativa, los impuestos subirán de la siguiente manera a partir del 1° de febrero:
Naftas: El impuesto a los combustibles líquidos sube $16,773 y el del dióxido de carbono $1,027. Esto suma un encarecimiento impositivo de casi $17,80 por litro.
Gasoil: El gravamen general aumenta $14,372, mientras que el impuesto al CO₂ sube $1,638. En la zona patagónica y áreas específicas del interior, rige además una alícuota diferencial de $7,782.
Sendero fiscal
Desde el Ejecutivo justificaron la medida asegurando que el propósito es "estimular el crecimiento económico a través de un sendero fiscal sostenible". Si bien la ley marca que estos tributos deben actualizarse en enero, abril, julio y octubre, las distintas administraciones han optado por aplicar prórrogas y desdoblamientos para evitar saltos bruscos en el surtidor. En este caso, el decreto también establece que el próximo tramo de actualización pendiente se postergó para marzo.