A medio siglo del Golpe de Estado en Argentina de 1976, el dirigente de la Unión Cívica Radical, Federico Storani, trazó un paralelismo entre aquel período y la actualidad, y cuestionó con dureza al gobierno de Javier Milei.
En una entrevista, Storani sostuvo que el contexto previo al golpe estuvo marcado por un “deterioro creciente y profundo” de la vida institucional, atravesado por la violencia política, la crisis económica y la fragmentación interna del peronismo tras el regreso de Juan Domingo Perón.
El exdiputado remarcó que la pérdida del monopolio estatal de la fuerza y la aparición de organizaciones armadas, junto con grupos paraestatales como la Triple A, generaron un escenario de inestabilidad que derivó en el quiebre democrático.
Según su mirada, aunque en su momento algunos sectores esperaban un ordenamiento, lo que finalmente se instaló fue un sistema de terrorismo de Estado con desapariciones, torturas y persecución sistemática.
En ese marco, también recordó el rol del radicalismo durante aquellos años y destacó la figura de Raúl Alfonsín, quien impulsó el retorno a la democracia y los históricos juicios a las Juntas tras el fin de la dictadura.
Al analizar el presente, Storani fue crítico con la actual gestión y aseguró que “se trata de un Gobierno autoritario” que, a su entender, replica políticas económicas similares a las aplicadas por José Alfredo Martínez de Hoz.
El dirigente consideró que este modelo no es novedoso y lo vinculó también con experiencias posteriores, como las políticas implementadas durante la década de 1990. En ese sentido, advirtió que podría derivar en un nuevo retroceso económico y social.
Por último, planteó la necesidad de construir una alternativa política con mayor unidad y sensibilidad social, y señaló que la democracia argentina aún tiene desafíos pendientes a 50 años del último golpe de Estado.