La interna en La Libertad Avanza sumó un capítulo decisivo. La vicepresidenta Victoria Villarruel blanqueó su distanciamiento del rumbo económico del Ejecutivo y recibió una respuesta tajante del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien aseguró que “no es parte de la gestión”.
El cruce se produjo luego de que Villarruel cuestionara públicamente la apertura indiscriminada de importaciones promovida por el presidente Javier Milei. En un mensaje difundido en su cuenta de X, la titular del Senado contrapuso el lema “America First” de Donald Trump con una definición propia: “Para mí, primero está la Argentina”.
Con esa frase, la vicepresidenta dejó en claro su desacuerdo con el esquema de liberalización comercial que impulsa la Casa Rosada. Advirtió que una apertura total podría profundizar la dependencia externa —en especial respecto de China— y debilitar la estructura productiva nacional, en un contexto marcado por el cierre de industrias y despidos.
La respuesta oficial no tardó. En declaraciones, Adorni afirmó que Villarruel “no toma decisiones” dentro del Gobierno y sostuvo que su postura ya no coincide con la del oficialismo. Además, minimizó una eventual candidatura presidencial de la vicepresidenta en 2027, al señalar que “tiene la libertad de tomar el camino que le parezca mejor”.
Lejos de tratarse de diferencias aisladas, el intercambio dejó en evidencia una fractura política que dentro del oficialismo ya dan por irreversible. La tensión entre la Casa Rosada y el Senado, hasta ahora manejada con prudencia, quedó expuesta en público y sin señales de reconciliación.