La Confederación General del Trabajo (CGT) sumó al gobernador Axel Kicillof a su ronda de encuentros con gobernadores opositores, en el marco de la estrategia sindical contra la Reforma Laboral que el Gobierno nacional buscará aprobar en febrero en el Congreso. Del encuentro participaron también la vicegobernadora Verónica Magario y el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa.
Tras la reunión, la CGT difundió un comunicado en el que criticó duramente el proyecto laboral, calificándolo de “regresivo, flexibilizador y precarizador”, y advirtió que “no ofrece respuesta a la profunda crisis económica que atraviesa el país”.
El triunvirato de conducción de la central obrera, integrado por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, describió además la política económica nacional como un “ataque al trabajo” y expresó su preocupación por el impacto del ajuste y la caída de la actividad económica sobre la industria nacional, que afecta directamente el empleo, el mercado interno y el entramado productivo.
Al mismo tiempo, la CGT realizó un gesto político hacia Kicillof, destacando “el trabajo que viene llevando adelante el gobierno de la Provincia en defensa del empleo” y dejando un respaldo implícito a su proyección para 2027.
El encuentro evidencia la estrategia de la central obrera de consolidar alianzas con líderes provinciales en defensa de los trabajadores, mientras se prepara para el debate legislativo que podría modificar las condiciones laborales en todo el país.