Las agrupaciones gauchas Amigos de a Caballo, Amigos para Siempre y Agrupación Madre de Ciudades emprendieron una extensa travesía rumbo a la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, con el objetivo de participar de la tradicional Bajada de la Virgen y de los encuentros que congregan a jinetes de distintos puntos del país.
La partida estuvo marcada por un fuerte sentido de fe y devoción: los peregrinos iniciaron el recorrido acompañados por una imagen de la Morena, considerada símbolo de protección y guía durante todo el camino.
En ese marco, está previsto que el domingo 12 formen parte de la tradicional peregrinación de los gauchos hacia el Santuario de La Gruta, uno de los momentos más significativos de la celebración religiosa.
El viaje, realizado íntegramente a caballo, comenzó el pasado domingo en condiciones adversas. Las intensas lluvias dejaron sectores anegados, obligando a los jinetes a modificar el trayecto previsto.
"En domingo salimos medio el agua para quedar en Santos Lugares la primera noche", relató Alejandro Cordero, uno de los integrantes de la delegación.
A pesar de las dificultades, el grupo retomó la marcha en horas tempranas del día siguiente. "Al otro día temprano hicimos Paraná, Santa Catalina para anoche dormir en Lavalle, en la casa de Tino Lobo", detalló Cordero, destacando la hospitalidad recibida en cada punto del recorrido. En la continuidad del itinerario, los jinetes avanzan hacia Bañado de Ovanta, donde tienen previsto pasar la noche en la vivienda de un vecino.
"Esta noche vamos al Bañado de Ovanta a dormir en la casa del 'Equeco' Guzmán", precisó. El trayecto seguirá mañana con destino a La Merced, con la expectativa de arribar el jueves a la capital catamarqueña. "Mañana seguro a La Merced para llegar el jueves", agregó.
La delegación está conformada por Nelson Gomes, Julio Gallo, Carlos Cuello, Francisco Mendes, Ángel Gutiérrez, Ramón Arias y el propio Alejandro Cordero, quienes representan a sus agrupaciones en esta manifestación cultural y religiosa profundamente arraigada en el interior argentino.
La participación en la Solemne Bajada de la Virgen reafirma la identidad tradicionalista y los lazos de hermandad. Año tras año, esta experiencia convoca a cientos de gauchos que, a lomo de caballo, mantienen vivas las costumbres gauchescas junto a la fe.