La Dirección General de Abordaje Integral de Adicciones (Digaia), dependiente de la provincia de Santiago del Estero, puso en marcha una innovadora estrategia de prevención en el ámbito de la educación superior. Se trata de la implementación de la Primera Jornada del programa "Soy Parte", la cual se desarrolló bajo el título y concepto central de "Entre modas y riesgos: vapeadores y energizantes". La actividad tuvo lugar en las instalaciones del Instituto Nuestro Señor de Mailín, convocando a una masiva concurrencia de la comunidad educativa local.
El encuentro se consolidó como una jornada cargada de aprendizaje, participación y reflexión conjunta en torno a los peligros emergentes que representan el uso de cigarrillos electrónicos y el consumo desmedido de bebidas estimulantes. Desde la organización señalaron que el auge de estos productos entre los adolescentes y jóvenes exige una mirada institucional urgente, ya que muchas veces se comercializan bajo una falsa impronta de inocuidad, ocultando componentes químicos nocivos que atentan directamente contra la salud pública.
A través del diálogo abierto y el desarrollo de diversas actividades creativas, los futuros docentes que se forman en la institución pública pudieron expresarse sin condicionamientos y participar activamente del debate. La dinámica del taller buscó alejarse de los discursos meramente prohibitivos para fomentar una reflexión crítica sobre los hábitos de consumo actuales.Asimismo, desde la dirección provincial felicitaron públicamente a toda la comunidad educativa del Instituto Nuestro Señor de Mailín por involucrarse activamente y elegir ser parte de esta importante jornada de concientización.
Finalmente, los organizadores recordaron que los canales de comunicación de la Dirección General de Abordaje Integral de Adicciones se encuentran abiertos de manera permanente para asesorar a las escuelas que deseen sumar estas capacitaciones. Con esta primera experiencia, Santiago del Estero reafirma su política pública de prevención territorial, apostando a la educación formal como el escenario ideal para desarticular los riesgos sanitarios asociados a las nuevas tendencias de consumo.