En el marco de la Fiesta Grande del Señor de los Milagros de Mailín, el obispo de Añatuya, monseñor José Luis Corral, compartió con Nuevo Diario en exclusiva un profundo mensaje centrado en la fe, la esperanza y el sentido de comunidad que caracteriza a una de las manifestaciones religiosas más importantes de Santiago.
"Siempre esta fiesta grande es una expresión de fe y devoción de tantas personas que se encuentran en este lugar junto a Jesús. Cada uno trae su vida con sus esperanzas, dolores, sueños y anhelos. Muchos vienen a pedir por enfermos y por las preocupaciones que atraviesan, y también están quienes llegan para agradecer", expresó.
"Celebramos que somos una sola Iglesia y el mismo pueblo de Dios que camina en medio de nuestros hermanos. Siempre decimos que Mailín es el lugar de la hospitalidad, es la casa de todos y donde siempre es bonito volvernos a encontrar. Este año es la visita de la Madre a su Hijo y del Hijo a la Madre. Es el signo del encuentro, de la hermandad y de que queremos abrazarnos siempre en Él", sostuvo emocionado.
Durante su mensaje, el obispo invitó además a los fieles a participar de las próximas celebraciones en Huachana, remarcando el profundo valor de la religiosidad popular santiagueña.
"Los esperamos a todos en Huachana y ojalá que se devuelva esta visita. Sabemos que es otro contexto, porque es en el monte, pero no deja de ser una expresión y un tesoro de nuestra fe y nuestra religiosidad", señaló.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a los jóvenes. "El mensaje es que no pierdan estas raíces y que reencontremos en Jesús la esperanza. Que no nos dejemos robar la alegría ni la esperanza de Jesús", concluyó.