En la actualidad, las redes sociales han puesto bajo la lupa el fenómeno Therian: personas que sienten una conexión profunda, espiritual o psicológica con un animal, identificándose como tales. Sin embargo, lo que hoy parece una tendencia disruptiva en la web, en el norte argentino y especialmente en Santiago del Estero, es una creencia ancestral que habita el monte desde hace siglos bajo el nombre de Runa Uturunco (del quechua runa: hombre; uturunco: tigre o puma).
A diferencia de la visión moderna y pacífica del therianismo, el Runa Uturunco representa una metamorfosis poderosa y, a menudo, oscura. No es solo "sentirse" animal, es convertirse en él para recuperar una ferocidad perdida o ejecutar una venganza necesaria.
El ritual del cuero y el pacto con el Supay
La leyenda cuenta que la transformación no es azarosa. Para que un hombre logre despojarse de su humanidad y adoptar la fuerza del tigre, debe mediar un pacto con el Supay (el diablo). El secreto reside en un trozo de piel de felino que el iniciado suele llevar colgado al cuello como un escapulario.
· La Metamorfosis: Al caer el sol, en la soledad del monte, el hombre extiende un cuero de tigre en el suelo y se revuelca sobre él mientras recita oraciones antiguas.
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El Rastro Delatador: Aunque su figura sea la de un felino imponente, el Runa Uturunco deja una marca que lo diferencia de la bestia pura: su huella tiene cinco dedos, como la mano humana, a diferencia de los cuatro que marca el tigre común.
· Doble vida: Durante el día, puede ser un vecino amable, un paisano conversador o un huraño como el recordado "Indio Pascual". Pero al acecho de la noche, sale al campo a saciar un hambre que no conoce de razones humanas.
Identidad y territorio Un lazo inquebrantable
Es fundamental resaltar que estas leyendas son piezas clave del patrimonio cultural y de la salud espiritual de las comunidades del interior. En Santiago del Estero, el mito del Runa Uturunco no es solo un cuento para asustar niños; es una forma de entender la relación hombre-naturaleza y el respeto sagrado por el monte.
El conocimiento de estas historias fortalece el tejido social y la identidad de los pueblos, funcionando como un código compartido que nos une a nuestras raíces prehispánicas. Mantener vivas estas narrativas permite que el santiagueño se reconozca en su pasado y valore la mística de su tierra, algo vital para el bienestar emocional y el orgullo de pertenencia en cada rincón de la provincia.
¿Cómo identificarlo?
Si andas por el monte y sientes que algo te acecha, recuerda estos detalles que los antiguos paisanos nos legaron:
1.
La huella: Busca el quinto dedo en la tierra. Si está ahí, no es un animal común.
2.
El escapulario: Si ves a alguien que jamás se quita un trozo de piel del cuello, podrías estar ante un Runa.
3.
La mirada: Dicen que, incluso en su forma humana, sus ojos conservan un brillo amarillento y una fijeza que hiela la sangre.
El Runa Uturunco es, quizás, el primer "therian" de nuestra historia; un ser que habita el umbral entre lo humano y lo salvaje, recordándonos que en el corazón del Chaco santiagueño, el misterio siempre está al acecho.