El inicio de la escuela primaria representa uno de los hitos más significativos en la vida de cualquier niño, un momento donde la expectativa se mezcla inevitablemente con la incertidumbre del cambio de etapa. Comprendiendo la profundidad de este proceso de adaptación, el Colegio Santo Tomás de Aquino transformó el primer día de clases en un escenario de aprendizaje vivencial. Las docentes de la institución, dejando de lado la formalidad del aula tradicional, personificaron a las emociones de la película "Intensamente" para dar la bienvenida a los nuevos alumnos. Esta iniciativa resalta la gran pedagogía y entrega de los docentes para con los pequeños que realizaron el salto desde el Nivel Inicial, reafirmando que la educación en el interior se nutre de la empatía y la creatividad.
La crónica de esta bienvenida se tejió a través de la historia de Katy, una pequeña que personificaba a cada uno de los presentes en sus preparativos para el primer día. En diálogo con la prensa, la docente Carla Lencina relató los detalles de esta innovadora propuesta: “La dinámica para recibir a los niños se trataba de las emociones. Contaba la historia de "Katy", una niñita que ingresaba a primer grado, que estaba muy entusiasmada preparándose para su primer día de clases. Y mientras esperaba en su casa, haciendo los preparativos para dirigirse a la escuela, se empieza a encontrar con todas las emociones. La alegría, donde relata la emoción de conocer a sus "seños", a sus compañeros. Después ingresa el miedo, el temor, donde se preocupaba por si iba a ser aceptado, si su señor le iba a querer, si sus compañeros iban a poder hacer amigos. Bueno, después empieza la ansiedad, que lo tienen que intentar porque si no lo intentan, no van a saber. Después ingresan otras emociones, que eran desagrado, que no quería ir a la escuela porque no quería escuchar tantos gritos, que le molestaba estar encerrada en el aula. Después ingresa Tristeza, donde expresa que estaba muy triste porque la mamá la iba a dejar sola en la escuela y qué iba a hacer de ella, que estaba muy triste porque no iba a ver durante toda la mañana a la mamá. Y bueno, y finalmente después ingresa Furia, donde le propone que rompan todas las cosas para que no puedan ir a la escuela, para que la escuela ya no exista, y finalmente vuelve Alegría, donde charla con Kati y le hace entender que, siempre que hay un nuevo inicio, hay dudas, expectativas, temores por lo que se desconoce, pero lo importante es que todas las emociones van a estar siempre para protegerla y para poder salir adelante. Entonces, escuchando esto, Katy levanta su mochila y feliz, invita a todas sus emociones a que la acompañen a la escuela”.
Este mensaje transmitido a los alumnos de primer grado fue contundente y sanador: los temores ante lo desconocido son naturales, pero cada sentimiento cumple un rol fundamental en el crecimiento. Al finalizar la jornada, las sonrisas en los rostros de los pequeños confirmaron que, cuando el conocimiento se transmite a través del juego y la comprensión del alma infantil, el miedo se transforma en la alegría de aprender. El Colegio Santo Tomás de Aquino no solo abrió sus puertas a un nuevo ciclo lectivo, sino que brindó una lección de amor y contención, asegurando que el camino escolar de estos niños comience con el corazón escuchado y la calidez que merece nuestra comunidad educativa.
Los docentes involucrados en la dinámica son Analia Godoy, directora de la obrita; Carla Lencina, Micaela Gomez, Lucrecia Curi, Claudia Luna, Matias Maldonado, Marcos Ramirez y Natalia Islas.