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La Provincia Pierre, desde la mirada de los otros: Episodio II

El santo y la fortaleza de una misión sacerdotal

Informe Especial - Entre una profecía y una misión pastoral, una nueva entrega de varios informes especiales sobre la vida y la carrera evangelizadora de Pedro Fills Pierre. El testimonio de Héctor Sayago y su esposa, Elena Jozami.

Con su sotana gris y su sonrisa fuerte, al igual que su presencia, el padre Pedro Fils Pierre llegaba al área de terapia intensiva de varias clínicas y sanatorios de la ciudad de La Banda para acompañar a los enfermos. Pero su recorrido era uno por uno, y luego su compañía a las familias, quienes según él cargaban con mucho dolor. Eso era parte de su testimonio de vida y de misión pastoral, que lo destacó y, principalmente, marcó la vida de muchas personas.

Pedro Fils Pierre, como indicamos en el informe anterior, llegó a Santiago del Estero en carácter laboral. Su estadía en la provincia se prolongó, tiempo suficiente para que se genere en él un vínculo muy cercano con la iglesia, a tal punto que decidió iniciar su formación para ordenarse como sacerdote. Llegó a la provincia en 1966, luego de haberse graduado en Ingeniería Civil y especializado en Hidráulica Sanitaria, y fue designado jefe del Departamento de Estudios y Proyectos del Servicio Provincial de Agua Potable de la Corporación Río Dulce.

Eso significaría que se quedaría un tiempo, y allí se acercarían a él sacerdotes, entre ellos monseñor Tato, que lo convenció de iniciar el seminario en Tucumán. Y desde 1974 comenzó su orden sacerdotal. Pocos años después, lo designaron párroco de Cristo Rey, donde comenzaría una gestión que marcó para siempre la vida institucional de la parroquia y de las familias que conformaban parte de dicha comunidad, incluso de la ciudad de La Banda. En ese período, tuvo lugar uno de los hechos más relevantes en la quietud de la zona: le tocó enfrentar al mal en persona, y tuvo que asistir a una joven poseída, caso que conmocionó a la provincia y al país. Lo que lo llevó a tener repercusiones en medios internacionales y hasta en revistas sensacionalistas y demás.

El sacerdote Pedro Fils Pierre sí que dejó una huella imborrable en Santiago del Estero, principalmente en la comunidad creyente y en la ciudad de La Banda, donde destacó su misión pastoral. A lo largo de estos informes, recorreremos momentos de su vida, de su carrera, desde las miradas y testimonios de personas que lo conocieron. Y es especialmente recordado por su labor pastoral y por encabezar un famoso exorcismo en la ciudad de La Banda en 1984.

 

Su misión pastoral

Elena Jozami y Héctor Sayago.
Elena Jozami y Héctor Sayago.
En su gestión como párroco de Cristo Rey, logró entablar fuertes lazos y vínculos con varias familias y personas que concurrían a la iglesia. Los miembros de la Junta Parroquial eran personas muy activas y cercanas a él; entre sus miembros se encontraban Héctor Sayago y su esposa, Elena Jozami, quienes dialogaron en exclusivo con Nuevo Diario para brindar detalles acerca de cómo era Pierre, su trato, lo que generó en la comunidad y todo lo que logró, hasta su legado. Eran cerca de seis o siete personas, aproximadamente, las que lo acompañaron en todo momento y en su misión pastoral.

"Yo no me acercaba a la iglesia; he sido de chico integrante de la Acción Católica, pero luego de joven como que dejé de ir", relata Héctor. "No concurría a misa ni nada. Vivía a dos cuadras de la parroquia, pero mi suegra era evangelista y tenía la Biblia. Y yo a la Biblia no la agarraba mucho, y ella tenía un libro que se llamaba ´Manantiales en el desierto´; lo leí y me atrapó. Y un día que pasé por la calle España, iba y venía por el mismo recorrido porque yo vivía por la calle Laprida (en ciudad de La Banda), pasé por frente a la iglesia Cristo Rey y lo vi al padre (Pierre) parado afuera y solo. Se me dio por acercarme, le conté que poco leía la Biblia y que no venía a la iglesia", sobre su encuentro.

"Y en ese momento, me dijo entre risas: "No te hagas problema, dentro de poco tiempo vas a estar conmigo" . Y fue así, a los pocos meses estuve allí asistiendo al grupo de Acción Católica, luego subí al altar para asistirlo y así fue el comienzo", dijo.

"Era único; en los años que tenemos, no hemos conocido realmente una persona como él", expresó por su parte Elena.

Y siguió en su relato: "Con un trato amable, tenía una mano tres veces más grande que la mía, nunca iba a tener un gesto irrespetuoso y las pocas veces que te imponía su mano en el hombro o en la cabeza, sentías que era algo especial que tenía. Era muy dulce, educado y respetuoso. Tenía una palabra de sabiduría; después que falleció, nos dimos cuenta de muchas cosas que nos decía y que así pasaron, que a lo largo de los años se han ido cumpliendo".

"Hay personas que tienen Palabra de Conocimiento, que son aquellas que están orando o que se encuentran en un estadío especial. Y el padre tenía eso y, además, sabiduría. "Eso era parte de sus enseñanzas, como un verdadero maestro", remarcaron ambos.

 

Una revelación y un destino

Repercusiones en otros medios, a nivel nacional.
Repercusiones en otros medios, a nivel nacional.
El niño Pedro cursó la escuela primaria en el Colegio de los Hermanos del Sagrado Corazón y en la misma ciudad, Gonaïves (Haití). Luego, se graduó como ingeniero en la Universidad Estatal de Puerto Príncipe.

Luego de ejercer su profesión en dependencias públicas de su país, realizó un curso de perfeccionamiento en París y se trasladó a África, donde sirvió como profesor de Matemáticas, Física, Topografía y Cómputos en la Escuela Normal de Profesores, en el Liceo Técnico y en la Escuela Superior de Obras Públicas de Bahamaco, República de Malí.

Allí sucedería algo que marcó su vida, su destino para siempre: él y otro ingeniero haitiano con el que había viajado contrajeron hepatitis. Su compañero falleció y Pierre logró recuperarse; sin embargo, los médicos le formularían un premonitorio anuncio: con los años, la enfermedad podría degenerar en cáncer. Desde ese momento, esa revelación y su destino de una misión especial en la vida se unieron para siempre; lo llevaron hasta Argentina, y ahí, a Santiago del Estero.

Él me comentó que cuando llegó a Argentina en aquellos años (década de los 60), fue hasta la Casa de Santiago del Estero en Buenos Aires; allí le dijeron que en Santiago del Estero necesitaban profesionales en la Corporación (Río Dulce). "Donde estuvo trabajando dos años, hasta que se decidió a iniciar su formación en el Seminario", explicaron a Nuevo Diario, Elena Jozami y Héctor Sayago. El padre Pierre era un santo. Porque tenía una formación y un don de ser, impresionantes. Se levantaba temprano a orar, luego seguía su misión todo el día, ayudaba en lo que podía a las personas, recorría los barrios, los lugares donde nadie se animaba a ir, y llegaba la noche y le faltaban horas para seguir con su labor", relató Héctor.

Seguidamente, Elena siguió la definición sobre esa figura incansable de Pierre: "Desde su nacimiento hasta su inicio en la religión, hasta que se consagró como sacerdote y hasta el día en que ha muerto, todas fueron fechas claves en honor a la Virgen. Era muy devoto de la Virgen, y nos ha enseñado algo muy fundamental: No hay Jesús sin María, y no hay María sin Jesús. Es decir, la madre y el hijo, el hijo y la madre".

 

El carisma único

Según las personas que lo conocieron de cerca y quienes llegaron a tratarlo, sostenían que Pierre tenía un carisma particular. Carisma significa que tienes determinados dones, y la Iglesia lo dice y lo dice la Biblia.

"El don de liderazgo, de la palabra; hay personas o sacerdotes que oran bien, saben evangelizar", definió Héctor en su reflexión. El padre Pierre, sin dudas, ha sido un santo. "Por su vida, por su manera de ser, era una persona que se levantaba y ya oraba por todos", agregó Héctor.

En su gestión en Cristo Rey, al padre Pedro Fils Pierre le tocó enfrentar una misión que sacudió a la comunidad bandeña y a todo el país, con algunas repercusiones internacionales; desde Clodomira lo hicieron llamar, por pedido de un médico que había tratado y después de muchas revisiones a una joven, que se encontraba poseída por un ente demoníaco. Eso marcaría su figura sacerdotal, su vida y la de quienes lo acompañaron.

La vida de él, en cuanto a haber tenido esa misión de enfrentar al mal, y que no la querían tener más de uno, fue circunstancial cómo empezó. "Cuando a él lo llaman para asistir a una joven de Clodomira", relató Héctor. Era Liliana, que en su momento impactaría más allá de medios nacionales.

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Un desafío diferente

En un relato único por parte de ambos, tanto de Héctor como de Elena, mencionaron cómo se vivió en aquel momento el caso que le tocó al padre Pierre asistir, donde una joven estaba poseída por un ente maligno. "Él va, convocado por familiares y un médico que la había atendido a Liliana, viaja a Clodomira y empieza a orar, a asistirla. Iba seguido, hasta que pidió ayuda y permiso al obispo. Porque no podía llevar adelante esa misión, ese ministerio, sin el permiso del obispo", contaron.

El médico que atendía a Liliana, después de muchos análisis y de haberla atendido, lo mandó a buscar al padre Pierre. Le escribió una carta donde le detalló todo el caso. Y lo vinieron a buscar, porque el padre Juan, que era de Clodomira, no se encontraba ese fin de semana donde necesitaban que asista a la joven", detallaron.

Sobre ello, recordaron que era de madrugada cuando fueron a buscar al padre Pierre, en su casa. Y él fue a verla de inmediato a la joven, que, según el médico, y las personas allegadas a ella, se encontraba en un trance y un estado preocupantes.

Ese caso fue el inicio de un período donde el padre Pierre recibió muchas consultas. Debido a la trascendencia que tuvo a nivel nacional, inclusive, venían de otras provincias a consultarle y pedirle ayuda por casos similares, o más preocupantes.

 

Trascendencia de su figura

Hubo un montón de casos en los cuales asistió, ayudó a mucha gente a partir de ese momento. Y han habido casos que fueron más complicados", dijo Héctor. Luego de aquel episodio, donde ayudó a Liliana a enfrentar al mal, el padre Pedro Fils Pierre recibió visitas y pedidos de otras personas que decían atravesar casos similares.

A su vez, Elena, recordó: Inclusive viajaba a otros lugares, a otras provincias, donde lo hacían llamar o lo venían a buscar. Por eso ha sido criticado, y porque lo queríamos tanto, me acuerdo que fui y le dije: -´Están diciendo que usted deja la parroquia y viaja a Salta, Catamarca, Córdoba, al sur, aquí y allá, porque lo hacen llamar´. A lo cual él me respondió: -´No te aflijas, yo soy sacerdote´. Y le dije: -´Sí, padre, pero usted es sacerdote nuestro, de la Cristo Rey´. Y él me miró y me respondió de nuevo: -´No, yo soy sacerdote´. Claro, me quiso decir que un sacerdote es universal, de todos. "Donde lo necesitaran, él debía ir".

Y además de esos llamados, también lo llamaban de las áreas de terapia intensiva de algunos sanatorios, clínicas o centros de salud. "La gente lo buscaba para que vaya a ver a los enfermos, a gente que estaba muy mal. Para que vaya a darles su bendición, los acompañe y también para la extremaunción", también contaron. Asimismo, tal era la confianza y el trato que tenían que, por su parte, Héctor le consultó por qué debía ir a otros lugares donde no era su jurisdicción y donde podía ir otro sacerdote. "Y ante eso, él siempre se reía y me contestaba que ese era su deber, su misión", añadió Héctor. Ese y eso era Pierre, que tenía una fortaleza incansable en su misión sacerdotal. Quien llegaba a terapia, a esos lugares donde muchas personas se encontraban atravesando momentos de extremo dolor, y visitaba uno por uno a los enfermos, para asistirlos y acompañarlos. Eso era su luz y es lo que lo hizo diferente a todos.

Los testimonios siguen y cada vez develamos más aristas de la vida de Pierre que se encontraban dormidas, olvidadas o incluso, resguardadas y que nunca nadie había tratado de conocer. En informes venideros seguiremos hablando con más personas que estuvieron cerca de él, y que por ello, vivieron momentos que cambiaron su vida y su forma de ver la existencia humana y espiritual, para siempre.

Pedro Fils Pierre Informe especial
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