Mediante un decreto municipal, la intendente de la ciudad de Forres, María Belén Abdala, puso en marcha el proyecto "Celiaquía, un proyecto de vida", una iniciativa de profundo impacto social y única a nivel municipal por sus características.
El programa busca acompañar a vecinos y vecinas que padecen celiaquismo o intolerancia al gluten, brindándoles herramientas concretas para mejorar su calidad de vida.
El lanzamiento tuvo lugar en la Casa de la Cultura, con la participación de la Asociación de Celíacos (Acefor). Allí se desarrolló un Taller de Producción Propia para Personas Celíacas, un espacio formativo que permitió a las familias elaborar sus propios alimentos libres de gluten, promoviendo la autonomía, el acceso y la continuidad alimentaria en contextos económicos complejos.
La jefa comunal destacó que esta acción "constituye el cumplimiento de un compromiso asumido por la gestión municipal, orientado a brindar soluciones reales a quienes deben sostener una dieta estricta y, muchas veces, costosa".
El taller contó con asistencia técnica especializada, además de insumos y herramientas provistas por la municipalidad, lo que garantizó que los participantes pudieran producir y, al finalizar la jornada, aprovisionarse de alimentos seguros y de calidad. La convocatoria superó las expectativas e incluso reunió a vecinos de parajes cercanos, que se integraron con entusiasmo a esta propuesta inclusiva.
En el marco del programa, la intendenta Abdala entregó elementos de trabajo para cocina, donó un horno pizzero de seis hornallas y dispuso un aporte económico mensual a la Asociación de Celíacos (Acefor), destinado a la compra de insumos esenciales para la producción en talleres, por el término de un año.
Con esta decisión, el municipio busca fortalecer y ampliar la capacidad de producción del taller, consolidando un espacio que combina formación, acompañamiento y políticas públicas de salud alimentaria.
"Desde esta gestión seguimos apostando a la inclusión, a la presencia del Estado y a un trabajo sostenido con corazón, para que cada familia viva mejor", expresó la intendenta Abdala.
La iniciativa reafirma el compromiso de la Municipalidad de Forres con la igualdad de oportunidades, la salud comunitaria y la construcción de una ciudad más solidaria y cercana a las necesidades de su gente.
La celiaquía es una enfermedad crónica que afecta al intestino delgado y se desencadena por el consumo de gluten, una proteína presente en cereales como trigo, avena, cebada y centeno. Su tratamiento requiere una dieta estricta y de por vida, ya que la falta de adherencia puede provocar complicaciones graves e incluso riesgo vital.
Consciente de los altos costos que implican tanto los estudios médicos como los alimentos sin TACC —que pueden ser de cuatro a ocho veces más caros que los comunes y, en muchos casos, no se consiguen en Forres—, la intendenta Abdala dispuso atender las necesidades de quienes enfrentan mayores dificultades económicas, asegurando así el derecho a una alimentación saludable y accesible para todos.