En el marco de la entrevista en Actualidad Política de LV11 a Pedro Llorvandi, representante de la Cámara de Expendedores de Subproductos y Anexos del Petróleo, este también abordó la situación del Gas Natural Comprimido (GNC) en Santiago del Estero.
El representante, en su abordaje en el tema del GNC y la legalidad en la carga de vehículos, también explicó que en Santiago del Estero se puso en marcha una campaña para sanear el parque automotor en cuanto a la vigencia de las obleas y la realización de las pruebas hidráulicas.
Según Llorvandi, la Cámara llegó a un acuerdo con una empresa destacada en el rubro, para ofrecer la colocación de obleas a un costo de 10 mil pesos —cuando el valor de mercado era de 30 mil— y la prueba hidráulica con oblea incluida a 150 mil pesos, frente a los 300 mil pesos que se cobraba antes. La medida logró que, según sus datos, el 90% de los vehículos en la provincia esté en condiciones reglamentarias.
"Nosotros, desde la cámara, hemos hecho una campaña a fines del año pasado y se ha llevado a cabo a partir de los meses de marzo, abril y mayo de este año, y está vigente actualmente, con una empresa que fue la que aceptó ese acuerdo a establecer ese monto bajo. Pero se los ha invitado a todos los empresarios del sector y no aceptaron", inició.
"Aquí hay una doble vara. Y les voy a brindar números para que se entienda mejor el escenario. En el año 2015, Santiago del Estero tenía 21.041 autos a GNC, Tucumán tenía 65.279; en el año 2025, los autos particulares en Santiago son 15.900 más 3.000 remises, en total 18.900. Y en Tucumán, 58.100. Entonces, si uno calcula la caída proporcional, es la misma en ambas provincias. Ahora, los demás empresarios que no se sumaron al convenio que propusimos en el rubro, sostienen que en Santiago hay menos autos, menos obleas porque hay muchos autos andando sin obleas y no es así, sino que hay menos autos porque la proporcionalidad de caída de volumen de autos que andan son menores. Les diría que hoy, prácticamente la plaza Santiago del Estero con el convenio que hicimos está saneada a un 90%. Lo que pasa es que entiendo el enojo de los demás colegas", explicó.
No obstante, el plan generó resistencias. "Algunos instaladores no quisieron sumarse a la promoción y ahora ven los resultados positivos. La campaña fue para beneficiar al usuario, pero hay quienes quieren cobrar más caro y buscan poner en duda el sistema. Les decimos claramente que cualquier intento de boicot será judicializado", advirtió.
Llorvandi aseguró que la experiencia de Santiago del Estero despertó interés en provincias como Tucumán, Salta, Córdoba y Jujuy, que consultaron por el sistema aplicado. "El objetivo es claro: mejorar el servicio y reducir costos para el usuario", concluyó.