Técnicos de la Agencia de Extensión Rural del INTA de la localidad de Quimilí (en el departamento Moreno) llevan adelante el seguimiento y la evaluación de una experiencia pionera de cultivos asociados en un establecimiento agropecuario de la zona de Campo Gallo, con el objetivo de generar información técnica que contribuya al desarrollo de sistemas de producción más sustentables para la región.
La iniciativa consiste en implantar una pastura de brachiaria ruziziensis de manera simultánea con el cultivo de maíz, una práctica ampliamente utilizada en otras provincias y en distintos países, pero que aún no había sido evaluada en las condiciones agroecológicas del oeste santiagueño.
El ingeniero agrónomo Javier Reinaldi, coordinador de Extensión de INTA de la ciudad del sudoeste santiagueño, explicó que el ensayo surgió a partir de la inquietud de un productor de la zona, interesado en adaptar esta tecnología a su establecimiento para mejorar la cobertura del suelo y optimizar el manejo agrícola.
"El objetivo es incorporar el cultivo de servicio dentro del mismo cultivo de renta, logrando una cobertura permanente del suelo sin comprometer el rendimiento del maíz y generando mejores condiciones para los cultivos que integran la rotación", señaló el profesional, coordinador del AER quimiliense.