Entre oraciones, promesas y muestras de profunda fe por su la santa imagen del Cristo Forastero, los fieles volvieron a demostrar que la devoción puede más que el cansancio y el sacrificio.
Miles de peregrinos participaron de la solemne fiesta, desafiando las bajas temperaturas y las largas distancias para llegar al santuario.
Entre oraciones, promesas y muestras de profunda fe por su la santa imagen del Cristo Forastero, los fieles volvieron a demostrar que la devoción puede más que el cansancio y el sacrificio.