Ante el avance de las nuevas tecnologías y el rol que tiene la IA en diferentes ámbitos, junto al uso de los dispositivos tecnológicos para diferentes fines, se hace indispensable la prevención y el cuidado. Principalmente, frente a la amenaza de las estafas virtuales, que es una problemática que preocupa, que desde diferentes entidades y dependencias buscan estrategias para poder contrarrestar esto, pero las medidas se incrementan en algunos sectores etarios como las personas adultas mayores.
No solamente por la falta de información y la agilidad en el uso de los dispositivos, que muchas veces hasta jóvenes o los antes llamados "nativos digitales" también "caen" en las trampas de los estafadores, sino también por el mismo hecho de que todos son usuarios hoy de las tecnologías. En ese universo, es indispensable que las distintas áreas competentes estén al pendiente. Sobre esta problemática, brindó su postura la directora general de Adultos Mayores, Lucía Witte.
Primeramente, dijo: "Es un tema que está muy en el tapete y preocupa muchísimo, porque los adultos mayores no solamente atraviesan hoy una situación económica compleja, con inconvenientes en el acceso a algunos medicamentos, con su administración financiera golpeada por las medidas nacionales, y a eso se le suma esta problemática, que es un flagelo propio de los tiempos que vivimos. Muchas veces las estafas virtuales son parte de una modalidad sistemática que acecha incesantemente".
"A los adultos mayores se les complica, muchas veces, el uso de los dispositivos tecnológicos. Pero tratan de ir capacitándose, entendiendo las modalidades de diferentes herramientas. Y en eso, aparecen, por ejemplo, enlaces que invitan a agilizar algunos trámites, la compra de productos o con finalidades de entretenimiento; bueno, es un señuelo que muchas veces se cae en ellos, y al ingresar son focos principales de las estafas. Entonces, debe hacerse hincapié en algunos puntos para que ellos mismos estén atentos a estas posibilidades o modalidades de estafas", planteó.
"Creo que es bueno conversar en entornos familiares, sociales o con personas de su confianza, y antes de tomar cualquier decisión ante propuestas o trámites, o incluso formularios en los dispositivos, se debe consultar, investigar y que las personas mayores sepan que no deben entregar datos, números de tarjetas de crédito o débito, y antes de todo ello, consultar con una persona de confianza", remarcó. En ese sentido, Witte siguió: "A ellos, quizás, se les dificulta mucho más darse cuenta de que pueden estar siendo víctimas de una estafa virtual".
En última instancia, al hacer referencia sobre el trabajo de consultas o de experiencias de personas mayores que desde dicha dependencia asisten o acompañan, planteó: "Los casos de estafas virtuales en adultos mayores mayormente suceden en quienes viven en el interior. Por ello es importante capacitar, acompañar y estar al pendiente del uso de las tecnologías por parte de los adultos mayores y de todos los usuarios en general. Y sí, es preferible que sean desconfiados a que faciliten sus datos a cualquiera o en cualquier momento. Es necesario que resguarden sus datos".
"Sean desconfiados, es bueno que desconfíen; es más, desconfíen de todo. Ante pedidos de datos personales, primero se resguarda, se consulta, investiga, pregunta a personas de su confianza, antes de tomar cualquier decisión o ingresar en un link o un sitio externo. Hoy más que nunca debemos cuidar y proteger nuestros datos, principalmente por el uso frecuente de los dispositivos, de las redes sociales, donde nosotros y nuestros datos están expuestos. Y es por eso que es más posible caer en estas estafas virtuales que están en crecimiento", aseveró Witte.