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La Provincia El papa León XIV presidió ayer el rito de cierre de la Puerta Santa, la cual fue abierta por Francis

Escañuelas sobre el Jubileo 2025: "Ha sido una oportunidad de renovación"

El párroco de Sagrado Corazón de Jesús observó "una Iglesia más cercana y más participativa". Brindó su análisis a Nuevo Diario.

El papa León XIV presidió ayer el rito de cierre de la Puerta Santa, en la Basílica de San Pedro, Italia.

La ceremonia fue enmarcada en el final del 30° Año Santo en la historia de la Iglesia, iniciado por el papa Francisco el 24 de diciembre de 2024.

Luis Escañuelas, párroco de Sagrado Corazón de Jesús, dialogó con Nuevo Diario y analizó lo que dejó el Jubileo 2025.

"Ha sido una oportunidad de renovación, con una Iglesia más cercana y más participativa. Se han vivido hermosos encuentros de oración y de peregrinación, también momentos de reconciliación con la fe. Nos fortalecimos como comunidad", reflexionó.

Escañuelas consideró que la apertura de la Puerta Santa fue celebrada "en un momento importante y particular de la historia".

"No ha sido aislada de la realidad, al contrario: el Papa ha pensado muy bien en lo que estábamos viviendo. Una realidad marcada por las guerras, las tensiones entre los pueblos, las crisis económicas que golpeaban a millones de familias, las migraciones forzadas, las heridas sociales y las sensaciones de incertidumbre", enumeró.

No obstante, de acuerdo con el párroco, "hoy en día podemos decir que estamos pasando" un contexto similar al de diciembre de 2024.

"El Papa y la Iglesia han pensado: recordar que la última palabra no la tiene el miedo ni la violencia, sino Dios y la misericordia; por eso, el Jubileo fue una invitación a levantar la mirada, a volver al evangelio, a descubrir que la esperanza cristiana no es un mero optimismo humano, sino una confianza en la presencia de Dios, que camina con el pueblo", expresó.

Asimismo, el sacerdote notó que "millones de peregrinos han tenido esa experiencia de vivir desde la reconciliación, la reconversión y la confraternidad".

"El Papa ha insistido muchas veces: no es solo peregrinar físicamente, sino recorrer un camino interno. El Jubileo ha ayudado a despertar, sobre todo, el agradecimiento a Dios por la gracia recibida, a reconciliar lo que estaba herido y a renovar un compromiso misionero", indicó.

Respecto al trabajo impulsado desde la Arquidiócesis de Santiago del Estero, el Padre ratificó que "el tiempo de Jubileo ha sido de gracia, con una profunda conciencia histórica y pastoral".

"Ser Iglesia primada es una responsabilidad del presente… Un llamado a vivir en la comunión y al servicio de todos. Durante el año pasado, hemos querido vivir impulsados como Iglesia, en particular el proceso de sinodalidad. El cierre de la Puerta Santa no ha sido un concluir, sino lo contrario: continuar con más fuerza el trabajo de los jóvenes", entendió.

En ese sentido, el entrevistado sostuvo que "queremos que la esperanza tenga rostro joven".

"Queremos que estas nuevas generaciones encuentren su sitio, su lugar, en la Iglesia, y sean protagonistas en la renovación", agregó.

Por último, Escañuelas deslizó que "somos un pueblo peregrino llamado a salir, especialmente hacia las periferias a buscar y a acompañar a quienes están vulnerables en sus vidas, anunciando la esperanza que trae Cristo".

"Vamos a fortalecer el espacio de encuentro y escuchar. Vamos a seguir trabajando juntos. Damos gracias a Dios por lo vivido y asumimos el desafío de continuar desde aquí, desde la tierra santiagueña, para que podamos ser peregrinos de esperanza para el futuro de la Argentina y de la Iglesia", concluyó.

Jubileo 2025 Luis Escañuelas
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