Tiziano Carabajal Cortez, un estudiante de 14 años que asiste a la Escuela de Comercio Profesor Antenor Rosario Ferreyra, viajará en agosto del próximo año a Ámsterdam, Países Bajos.
Carabajal Cortez ganó el concurso literario "De Ana Frank a nuestros días", impulsado desde el Centro Ana Frank Argentina para América Latina (a través del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Provincia): presentó "Cartas desde el barro: memorias de amor y olvido", una serie de misivas "desde la voz" de un soldado argentino que se encuentra en la guerra de Malvinas.
"Quise que cada carta mostrara el costado humano de los combatientes, más allá de los uniformes o las órdenes. Son textos que hablan del amor en medio del horror, de la dignidad y de los derechos humanos, que también se vulneraron en ese contexto. A través de esas cartas, él (por el protagonista) le escribe a su novia, contándole no solo lo que vive en el frente, sino también lo que siente: el miedo, la esperanza, la falta de humanidad y el deseo de volver", explicó el estudiante a Nuevo Diario.
María Belén Paz Vizgarra, docente de Lengua y Literatura en la Escuela de Comercio, alentó al adolescente de 2° año: "Suelo aprovechar estos concursos de escritura para incentivarlos a desarrollar habilidades de escritura, estimular el juicio crítico y la investigación propia de temáticas que a ellos les interese", comentó.
Asimismo, Paz Vizgarra se convirtió en la tutora de "Tizi".
"Se sintió muy atraído por el concurso, y entre dudas y dudas, decidió participar. Estoy muy emocionada por su logro, su compromiso y dedicación. Solo con el proceso de escritura ya había incorporado herramientas muy importantes", destacó la docente.
Sin embargo, Carabajal Cortez reveló que decidió participar "porque siempre sentí que la escritura es una forma de decir lo que muchas veces se calla".
"Cuando la profesora me habló del concurso, sentí que era una oportunidad para expresar algo que me conmovía profundamente: el dolor y la injusticia que vivieron tantos jóvenes durante la guerra", advirtió, por lo que "quise rendirles homenaje, pero también reflexionar sobre cómo, en cualquier época, la violencia y la falta de respeto por la vida dejan huellas".
El estudiante, que anticipó que en un futuro le gustaría incursionar en "algo relacionado con la economía", se mostró con "una enorme ilusión".
"Va a ser una experiencia que me marcará para siempre, no solo por el viaje en sí, sino por lo que representa: el encuentro con otros jóvenes que también escriben, reflexionan y creen en la memoria. Quiero aprender, escuchar y seguir creciendo como persona. Ojalá ese viaje me ayude a seguir construyendo una mirada más humana, más empática y a no olvidar nunca lo que significa tener libertad y dignidad", concluyó.