Abel Pintos fue una de las grandes figuras de la última noche del Festival Nacional de la Chacarera y deslumbró al público con una presentación cargada de emoción en Plaza Añoranzas, coronando una jornada que reunió a miles de personas en el principal escenario del tradicional encuentro santiagueño.
En diálogo exclusivo con el Multimedio Nuevo Diario – Radio LV11, el artista destacó el vínculo especial que mantiene con la provincia y la importancia de comenzar el año en suelo santiagueño. “Para mí significa mucho empezar el año acá. Santiago es una ciudad que me abraza desde hace muchos años, con la que construimos un vínculo profundo”, expresó tras bajar del escenario.
Pintos recordó su reciente concierto en el Nodo Tecnológico y confesó la sorpresa que le generó la rápida invitación para regresar y formar parte del inicio del calendario nacional de festivales. “Fue un concierto maravilloso, el público estaba vibrante y yo me emocioné mucho. A los pocos días me llamaron para volver y estar aquí, y eso me llenó de alegría”, señaló.
Durante la entrevista, el músico también reflexionó sobre su relación con el folklore y las raíces musicales. “Todos nacemos desde una raíz y después nos extendemos hacia distintos lugares. A veces conocernos tiene que ver con regresar a ese sitio desde donde partimos”, afirmó, remarcando el respeto y el amor que mantiene por el género que marcó sus inicios.
Además, valoró la aparición de nuevas generaciones en los escenarios y se mostró emocionado al ver a jóvenes talentos santiagueños formar parte del festival. “Me pone muy feliz ver que, generación tras generación, siguen apareciendo chicos con pasión y compromiso por la música. Ojalá ellos también puedan cumplir el sueño de vivir de lo que aman”, sostuvo.
Con más de 30 años de trayectoria, Abel Pintos aseguró sentirse aún en permanente búsqueda artística. “Sigo aprendiendo, explorando y disfrutando el camino. Me considero principiante en algunas cosas, veterano en otras, y eso es muy valioso”, concluyó, dejando en claro por qué su presencia fue uno de los momentos más destacados del festival.