En el marco del debate nacional por la posible baja de la edad de imputabilidad penal, el padre Luis Cruz, de la parroquia Santiago Apóstol de la ciudad de La Banda, brindó una extensa reflexión sobre la mirada de la Iglesia respecto a esta problemática, subrayando que la prevención, el acompañamiento y la educación deben ser prioridades antes que el castigo.
Durante la entrevista en el programa ADN de Radio LV11, el sacerdote hizo referencia al reciente comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina, en el que los obispos manifiestan su preocupación por el enfoque punitivo del proyecto y proponen alternativas basadas en la educación, la reinserción social, el deporte, el trabajo y la contención comunitaria.
“El problema no se resuelve bajando la edad de imputabilidad, sino acompañando, fortaleciendo y dando oportunidades reales a los jóvenes”, expresó Cruz, quien destacó que muchas parroquias ya desarrollan proyectos concretos en los barrios más vulnerables.
Proyectos de vida y prevención
En ese sentido, el padre Luis Cruz detalló el trabajo que viene realizando la parroquia Santiago Apóstol, especialmente con adolescentes y jóvenes. Entre las iniciativas más importantes, mencionó el Proyecto de Vida, que se está implementando en colegios secundarios públicos y privados de La Banda, con el acompañamiento de psicólogos, psicopedagogos y jóvenes referentes.
“Esto también es prevención. Cuando los jóvenes encuentran espacios donde sentirse escuchados y acompañados, pueden proyectar un futuro distinto”, explicó.
Además, señaló la firma de convenios para el uso de polideportivos en barrios como Sarmiento, donde se busca generar espacios de contención a través del deporte y la recreación, apuntando a fortalecer el vínculo con las familias.
La familia, la comunidad y el rol del Estado
Cruz remarcó que la ausencia de los padres, por distintas razones sociales y económicas, es una de las realidades más preocupantes que atraviesan muchos niños y adolescentes. En ese contexto, sostuvo que la Iglesia busca convertirse en un espacio de contención, pero aclaró que no puede hacerlo sola.
“Es imposible trabajar de manera aislada. Se necesita la presencia del Estado, de las instituciones y de toda la comunidad”, afirmó, señalando que la situación económica, cultural y política influye directamente en la conducta y las oportunidades de los jóvenes.
Escucha, diálogo y valores
El sacerdote también destacó la importancia del diálogo y la escucha, recordando experiencias como el “ministerio de la escucha” que funcionó en la parroquia, donde muchas personas se acercaban simplemente a hablar y ser escuchadas.
“La gente necesita expresar lo que le pasa. El diálogo humaniza y ayuda a sacar lo bueno que cada persona tiene dentro”, reflexionó.
Juventud, Iglesia y legado de Francisco
En otro tramo de la entrevista, el padre Cruz recordó con emoción al Papa Francisco, a casi un año de su fallecimiento, destacando su sencillez, su compromiso con los pobres y los jóvenes, y su impulso a proyectos como el Hogar de Cristo y el trabajo de los curas villeros.
Respecto al nuevo pontífice, León XIV, consideró que su papado estará marcado por la doctrina social de la Iglesia, la defensa de los pobres, la sinodalidad y el desafío de humanizar el uso de la inteligencia artificial.
Espacios para jóvenes y adultos mayores
Finalmente, el sacerdote resaltó el trabajo pastoral no solo con jóvenes, sino también con adultos mayores, mencionando el Encuentro de los Abuelos, que el año pasado reunió a cerca de mil personas en una jornada de recreación, espiritualidad y convivencia.
“Los abuelos salen abrazados, contentos, felices. Eso también es construir comunidad”, concluyó.