El Obispado de Añatuya emitió un comunicado en el que expresó su acompañamiento a las familias damnificadas por el desborde del Río Salado en la zona norte de la provincia, situación que se agravó por las intensas lluvias registradas en los últimos días.
Según se informó, numerosas familias de los departamentos Copo, Pellegrini y Alberdi sufrieron el ingreso de agua en sus viviendas, caminos anegados e intransitables y aislamiento en distintas comunidades rurales.
Ante este panorama, las parroquias de La Candelaria, San José del Boquerón y Santos Lugares, junto al Santuario de Huachana, desplegaron tareas de asistencia en articulación con vecinos, Cáritas Argentina, Defensa Civil, centros de salud, comisiones municipales, intendencias y el Gobierno provincial.
Entre las acciones realizadas se destacan la limpieza de canales y puentes, evacuaciones preventivas, entrega de ropa, medicamentos, colchones y repelentes, además del armado de defensas y bordos para contener el avance del agua.
Desde el Obispado agradecieron “a tantas manos solidarias que han respondido con generosidad” y aseguraron que continúan haciendo llegar la ayuda disponible a las comunidades afectadas. Asimismo, encomendaron a las familias a la protección de la Virgen, bajo la advocación de la Madre de Huachana, y llamaron a sacerdotes, religiosas y laicos a mantenerse cercanos a quienes atraviesan esta difícil situación.