En el paraje Pozo del Medio, en el departamento Taboada, más de 20 personas participaron de una jornada de capacitación orientada al aprovechamiento de recursos locales para la alimentación animal, en una iniciativa impulsada por INCUPO.
La actividad marcó el inicio de las acciones 2026 junto a jóvenes del programa ATR (Asociativismo, Trabajo y Ruralidad), quienes trabajan en el fortalecimiento de las economías rurales.
El encuentro surgió como respuesta a la fuerte sequía que afectó a la región durante 2025, cuando muchas familias tuvieron dificultades para alimentar a sus animales y debieron recurrir a la compra de forraje, encareciendo sus costos.
Frente a ese escenario, en comunidades como El Desvío comenzaron a desarrollar alternativas más económicas y sustentables con el acompañamiento de técnicos de INCUPO. Una de las principales estrategias fue la siembra de sorgo forrajero y su conservación mediante técnicas de ensilado.
Este método consiste en cortar el forraje, picarlo y almacenarlo en silos —ya sean bolsas o pozos— donde se fermenta y se conserva por largos períodos, permitiendo su uso en épocas críticas como el invierno.
La implementación de estas prácticas ya muestra resultados concretos: varias familias lograron producir su propio alimento para el ganado, alcanzando más de 1.600 kilos de reservas forrajeras, lo que representa un avance significativo para reducir gastos y garantizar la alimentación animal.
Además, estas experiencias comenzaron a replicarse entre distintas comunidades, fortaleciendo el trabajo colectivo y recuperando prácticas tradicionales como la minga, que promueve el trabajo comunitario.
Durante la jornada, los participantes destacaron la importancia de adquirir y compartir estos conocimientos. En ese sentido, Gastón Coria, de San José Oeste, señaló que estas prácticas “ayudan en la economía familiar, aprovechando y combinando los recursos del monte y de la chacra”.
Por su parte, Esmeralda Gancedo, referente de Jóvenes ATR, remarcó la necesidad de valorar los recursos locales: “Es fundamental poner en valor el monte que tenemos, ya que nos brinda herramientas para cubrir el bache forrajero”.
Finalmente, los técnicos a cargo de la capacitación, el ingeniero zootecnista Santiago De Gregorio y el médico veterinario Sergio Parra, destacaron la participación y el impacto de la iniciativa. Subrayaron que estas acciones forman parte de una estrategia regional clave para sostener y fortalecer las economías campesinas frente a la crisis climática y la vulnerabilidad del sector.