El delegado de la Federación de Propietarios de Radio Taxis, Luciano Ledesma, analizó la profunda crisis que atraviesa el sector del transporte semi público en Santiago del Estero. Durante su participación en el programa "Actualidad Política" de LV11, conducido por Ariel Sequeira y Gabriel Álvarez, el referente expuso las graves consecuencias de la competencia desleal, la falta de regulación municipal y el impacto de las medidas económicas.
Competencia desleal y falta de control
Ledesma fue categórico al describir el escenario actual frente al avance de plataformas como Uber y Didi. Estas empresas extranjeras irrumpieron en el mercado ofreciendo tarifas dinámicas, pero operan completamente fuera de las ordenanzas vigentes. En este sentido, graficó la asimetría de condiciones: "Es como que veamos una pelea de boxeadores que suben al ring, uno tiene las manos atadas y el otro tiene las manos libres".
El dirigente advirtió sobre la precarización del servicio y el riesgo para los usuarios. Según detalló, en la calle circulan vehículos modelos 2000 o 2006 realizando transporte de personas sin las habilitaciones correspondientes. Además, desmintió rotundamente la legalidad de los traslados en motocicletas: "No existe en ninguna parte de la Superintendencia de Seguros de la Nación que un motovehículo pueda hacer transporte de personas con seguro; no hay marco legal para eso".
Flexibilización local y fuga de capitales
Frente a esta situación, Ledesma remarcó que el sector formal intentó adaptarse y flexibilizar los requisitos para sumar trabajadores a la legalidad. Detalló que, tras reuniones en el Concejo Deliberante, lograron modificar la ordenanza para incrementar la vida útil de los vehículos de 10 a 15 años y ampliar la antigüedad de ingreso al sistema de 5 a 10 años. Asimismo, destacó que una de las empresas más grandes de la ciudad desarrolló su propia aplicación móvil con las mismas herramientas tecnológicas, pero operando con tarifas reguladas.
Sin embargo, apuntó contra la inacción del Estado para frenar a las plataformas foráneas y denunció una grave consecuencia económica: "Todo el dinero que recaudan y evaden, se va fuera del país. Hay una falta de soberanía al no defender el mercado local; se llevan afuera millones y millones de dólares".
Caída drástica de la flota y riesgo de monopolio
Los números revelados en la entrevista reflejan el impacto directo de esta crisis. En su mejor momento histórico, Santiago del Estero contaba con un cupo completo de 2.200 autos habilitados y un padrón de espera de hasta 800 postulantes. En contraste, Ledesma expuso la preocupante actualidad del parque automotor: "Hoy, siendo generosos, estamos en 800 o 900 unidades habilitadas, tuvimos una merma del 60%". A su vez, remarcó que el rubro "está agonizando" ante las constantes bajas de licencias en la Dirección de Rentas municipal.
El objetivo final de estas plataformas, según explicó el delegado, es acaparar la totalidad de la demanda. "El punto de ellos es llegar y romper el transporte regulado para quedarse como únicos oferentes y ser un monopolio", alertó. De concretarse este escenario, advirtió que las tarifas quedan a la merced de las empresas, recordando que durante las fiestas de fin de año llegaron a cobrar hasta 50.000 pesos por viajes desde los barrios periféricos.
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El impacto en los colectivos y un futuro incierto
El análisis también abarcó la situación del transporte público de pasajeros. Ledesma diferenció la realidad de ambos sectores, aclarando que los taxis nunca recibieron subsidios nacionales, mientras que los colectivos sufren hoy la quita directa de esos fondos. Además, advirtió sobre el regreso de prácticas irregulares como el "boleteo" en las paradas, lo que afecta directamente a las empresas de transporte urbano.
Finalmente, Ledesma responsabilizó a la inacción municipal. Aseguró que desde la Federación Nacional acercaron proyectos y ordenanzas aplicadas en otras ciudades para combatir la ilegalidad, pero no obtuvieron respuestas concretas por parte de los concejales ni de la Dirección de Tránsito. Al ser consultado sobre el riesgo real de que los radiotaxis desaparezcan definitivamente, sentenció con dureza: "Analizando la situación, es cuestión de tiempo; lamentablemente nos amenaza constantemente si no se toman cartas en el asunto".