Con la fuerza de la sangre y el respeto por la historia, Mariela Carabajal tomó la posta de su padre, el gran Agustín Carbajal, para brindar una actuación consagratoria en los 55 años del Festival Nacional de la Chacarera. Acompañada por Jorge Luis y Florián Carabajal, la artista convirtió la Plaza Añoranzas en un abrazo musical que unió a todo el país.
El escenario mayor fue testigo de un encuentro generacional de la familia más ilustre del folclore. Ante una multitud que no dejó de bailar, Mariela dio la bienvenida con un mensaje cargado de hospitalidad y orgullo: "Bienvenidos a Santiago del Estero", exclamó, desatando la ovación de los presentes.
Un baile que unió a las provincias
La plaza fue el reflejo de un festival verdaderamente nacional. Cientos de familias de Santa Fe, Rosario, Córdoba, La Pampa y Santa Cruz se mezclaron con los santiagueños para bailar al son de una identidad que no conoce fronteras.
El repertorio fue un viaje directo al corazón de nuestra música, incluyendo éxitos que forman parte del cancionero popular:
La Pobre Pancha": Que desató una marea de pañuelos al aire.
"Negra Chacarera": Un himno que puso a la "changada" y a los turistas a bailar por igual.
Clásicos de Agustín: Versiones sentidas que recordaron al fundador del festival.
El legado de Agustín en buenas manos
La presencia de Jorge Luis y Florián Carabajal junto a Mariela reforzó esa mística de "patio de tierra" que el festival busca preservar. La santigueñidad se sintió en cada acorde, demostrando que la visión de Agustín Carbajal sigue vigente, creciendo y recibiendo con los brazos abiertos a quienes llegan desde la Patagonia hasta el litoral para disfrutar de nuestra cultura.