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La Provincia

Martín Cabral advirtió que "la actual apariencia del río puede ser engañosa"

Tras la intensa crecida registrada los primeros meses de este 2026, Nuevo Diario habló con el jefe de Guardavidas, quien advirtió sobre diversas situaciones.

El jefe de Guardavidas de Santiago del Estero, Martín Cabral, advirtió que, pese al descenso del caudal del río tras la reciente crecida, persisten condiciones de riesgo que podrían derivar en accidentes, especialmente por la inestabilidad del terreno.

En diálogo con Nuevo Diario, Cabral explicó que la actual apariencia del río puede resultar engañosa. "Se genera una falsa sensación de seguridad. El caudal bajó, pero hay zonas angostas que siguen siendo muy profundas", indicó. Además, señaló que los sedimentos arrastrados por el agua aún no se han asentado, lo que provoca que el suelo sea inestable y pueda ceder en cualquier momento.

En este contexto, remarcó que el lecho del río sufrió importantes modificaciones, con la formación de nuevos bancos de arena e incluso islas, lo que altera completamente la geografía conocida por los habituales concurrentes. "Hoy la gente ve arena y piensa que hay una playa, pero no está firme. Todo esto necesita tiempo para consolidarse", explicó. El referente también destacó que, si bien las obras realizadas en la Capital y en La Banda permitieron contener el impacto de una crecida histórica, en sectores del interior la situación continúa siendo compleja. La extensión del río —que abarca cientos de kilómetros— dificulta la ejecución de obras en toda su longitud, lo que deja a algunas poblaciones más expuestas.

Asimismo, Cabral advirtió sobre un riesgo aún mayor a futuro: cuando el caudal vuelva a incrementarse, los bancos de arena quedarán cubiertos por el agua, volviéndose imperceptibles. "Ahí es donde se puede producir un accidente, porque la persona cree que hay poca profundidad y el suelo cede", sostuvo.

En ese sentido, indicó que es frecuente observar a personas que regresan a la ribera para realizar actividades como pesca o recreación, sin dimensionar los peligros actuales. Por ello, insistió en evitar el ingreso al agua en zonas no habilitadas y extremar los cuidados, especialmente en sectores donde no hay presencia de guardavidas.

Por otra parte, mencionó que la crecida también generó cambios en el ecosistema, afectando la flora y fauna de la zona, con la desaparición de árboles y la aparición de animales en sectores donde antes no se los veía, como la ribera del Parque Aguirre.

Finalmente, el jefe de Guardavidas reiteró el pedido a la comunidad de actuar con responsabilidad y precaución. "Al río hay que tenerle respeto, no confiarse", subrayó. También destacó el trabajo de los organismos de emergencia, entre ellos Defensa Civil y los equipos de rescate, que continúan asistiendo a las zonas afectadas.

Por último, Cabral consideró que será necesario un tiempo prolongado para que el río recupere condiciones más seguras, ya que el proceso natural de asentamiento del suelo no es inmediato.

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