Una verdadera muestra de fe y compromiso se vivió en una nueva edición del Vía Crucis en bicicleta y moto, que reunió a miles de peregrinos provenientes no solo de Santiago del Estero, sino también de distintos puntos del país.
En diálogo con Nuevo Diario, el organizador Rubén Pallares destacó la magnitud de la convocatoria y el acompañamiento de las comunidades a lo largo del recorrido. “Mucha gente, a pesar del calor, sigue adelante. Gracias a Dios en todas las estaciones nos brindan agua, gaseosa y distintos servicios que nos motivan a continuar”, expresó.
Pallares también puso en valor el esfuerzo físico que implica la travesía, aunque remarcó su sentido espiritual. “El esfuerzo es grande, pero siempre decimos que no es nada comparado con el camino que hizo Jesús hacia el Calvario”, sostuvo.
Finalmente, el organizador destacó la emoción personal que le genera cada edición. “Lo vivo hace muchísimos años y es una alegría ver tanta gente participando. Eso demuestra que el esfuerzo vale la pena”, concluyó.